22 noviembre 2008

La transparencia


La oración de hoy es un premio para todo aquel que se reúne en busca de esa transparencia, y es un premio recibido por cada ser, cada cual, ya hace un tiempo. Van a ir escuchando recopilaciones que cada uno de ustedes ya ha incorporado, ya ha implantado en su interior esa simiente o semilla.

Y es el premio que el hombre necesita para dar un paso más, un atributo necesario para que reconozca en qué punto está y vaya de lleno hacia esa transparencia.

Todo lo que van a escuchar es lo que ya tienen incorporado. Tranquilos, sosegados irán viendo cómo lo que escuchan ya resuena en su interior como vivido.

Muchas veces hemos ido refiriéndonos al ser de humanidad y como seres de humanidad que somos hemos englobado a todos los seres en el mismo punto o nivel, siempre –por supuesto- dando por hecho que cada cual está en su momento respetable y haciendo hincapié en que juzgar no es hoy para nada aconsejable, cada cual está en su momento con su vibración, con sus necesidades, con sus inquietudes, y conscientes o no apostando por una forma de vida, ni mejor ni peor.

Siempre hemos englobado a todos los seres de humanidad bajo este punto o referencia, que cada cual está en su momento, pero hoy vamos a hacer una selección porque en el universo todo se selecciona, todo. Para que haya una armonía, para que todo tenga unas constantes armónicas la naturaleza se va auto seleccionando y así con todo lo existente, hasta el propio hombre se auto selecciona, de ahí que recuerden que no hace muchos encuentros les decíamos que cada cual, cada hombre, cada ser de humanidad tiene que ser su propio referencial, tiene que introducirse en lo más intimo y saber cuál es su necesidad para poderse seleccionar o valorar, para darse cuenta en el instante o momento en que está.

Todo depende de esa selección. Cuando el hombre enferma, consciente o inconscientemente ya ha decidido qué hacer, sanarse o marchar, o sea, él se está auto seleccionando. Y a poco que observen a su alrededor observarán que en este instante es muy evidente cómo el ser humano se está auto seleccionando. Claro que el hombre nunca reconoce que sea él mismo quien se está poniendo todas esas pruebas, no lo reconoce, pero se está poniendo en esa cuerda floja, en ese filo de la navaja y él sólo está llegando a ese reconocimiento de sí mismo y está optando por inclinarse hacia un lado o hacia otro, de nuevo está seleccionando.

Dentro de esa selección de seres de humanidad, sencillamente aquellos que sintonizan la misma frecuencia son –así de sencillo, no es como premio ni castigo aunque nosotros, los seres servidores, sí lo vivimos en este preciso momento como un premio hacia una humanidad constante. Pero a la hora de expresar, para que ustedes no confundan, el hombre no lo vive como premio ni como castigo, o no lo ha de vivir, sencillamente las cosas están ocurriendo en base a actitudes que el hombre tiene, actitudes que tuvo y que esa forma de actuar se ha convertido hoy en una respuesta vivida a nivel de humanidad.

Hace años que el hombre se fue desviando de esa transparencia, hace años que se desvió, ¿qué ocurre cuando el hombre se desvía totalmente de su camino?: que comienza habiendo un deterioro. Al principio no es consciente pero al paso del tiempo, como tantas veces decimos, todo tiene un momento y una secuencia donde se gesta todo. Al principio, cuando un ser no obra en armonía dentro de todo lo armónico él no se da cuenta, no es consciente de que ha obrado en desarmonía, pero que no sea consciente no quiere decir que no ha obrado, que no ha puesto ese granito de arena que a la larga le va a rendir cuentas y le va a pedir responsabilidad o a pedir qué ha hecho con su armonía de cuerpo, de mente, de vida.

Pero pasó un tiempo y lo que se ve es lo que el hombre fue sembrando poco a poco, aparentemente un caos, y dentro de ese caos necesario cada ser de humanidad ve, siente, percibe por algún punto, por algún momento un destello de esa transparencia, y ahí está esa selección de seres que aun ven un destello y cuando la energía se mezcla entre los seres que ven, que sienten ese haz de luz, automáticamente van recogiendo ese premio –como llamamos nosotros- y no es ni más ni menos que el darse cuenta dentro –repetimos- de este aparente caos, de qué está ocurriendo dentro de cada cual, está poniendo las cosas más intimas, mas internas, de forma que él mismo se está dando cuenta, está siendo transparencia para él cómo es.

El hombre se está reconociendo después de tantos y tantos años de oscuridad, está reconociendo qué es, quién es, y ese reconocimiento le hace ser transparente y recibir esa transparencia a través de otros seres que vibran al unísono con él, o sea, se están encontrando después de una auto selección del propio hombre si él saberlo.

Todo esto está ocurriendo a todos los seres de humanidad sin ellos saberlo y a unos pocos, entre ellos los que escuchan, conscientes de lo que está ocurriendo. Ahí es donde nosotros nos atrevemos a decir “son premiados”, porque es lo que el ser de humanidad vino a hacer en la Tierra y lo que en su día les dijimos: el hombre, dentro de todos sus renacimientos, vino para valorar y valorarse, ensalzar y ensalzarse como Dios. Repetimos: el hombre decidió renacer y renacer para ser consciente individualmente de quien es, para sentir que él es y está hecho de la Divinidad, esencia fundamental para crear mundos, que hoy decidió formar un cuerpo que dio nombre humano pero ese cuerpo no tuvo plena consciencia de quién es y hoy, después de resurgir tras tanto renacimiento y experiencia acumulada, sabe y comienza a ser consciente de quien es.

En esos grupos de seres el hombre está viviendo siendo consciente de que en su interior está aflorando quien es él, aunque aun no sepa dar o no tenga palabras para dar nombre a lo que se está formando en su interior, pero sí es consciente porque todo le muestra cómo es. El creía ser de una determinada forma pero los acontecimientos, que están adrede para abrir los ojos al espíritu y que el alma se refleje en él, le hacen ver que no era como él pensaba y automáticamente reacciona; ese es el aterrizaje necesario para que el alma se refleje dentro del cuerpo, fuera del cuerpo, allá donde esté ese ser de humanidad ese será su reflejo.

Pero antes de poder reflejar el hombre ha tenido y tiene que conocerse, y se conoce en base a lo que la vida le está trayendo y, claro que sí, que a todos los seres les traen, pero de nada vale que les traigan las experiencias si el hombre no las hace conscientemente. Hasta que el hombre no es capaz de reconocer que todo lo que ocurre en su alrededor está ocurriendo única y exclusivamente para él, hay seres que es evidente y así lo ven, y otros que está ocurriendo pero no son conscientes.

Lógicamente, no puede avanzar igual un ser consciente que uno inconsciente aunque para los dos está ocurriendo el hecho. Ocurre para todo, para todos, por eso hablábamos de esa auto selección, porque los hechos, lo bueno, lo malo, lo regular según ustedes, ocurre para todos los seres de humanidad, lo único distinto es que uno es consciente y otros no lo son. Para aquellos que son conscientes es para los que se está hablando, para aquellos que van mas allá de lo meramente vivido es para los que se está hablando, para aquellos que dentro del aparente caos del planeta tienen la suficiente constancia como para ver qué pasa en su interior, a dónde les lleva esa actitud, a dónde les lleva esa nueva forma de pensar o de actuar, dar sentido a cada instante de la vida de cada cual, que no haya un instante en que no haya habido una reflexión y tras esa breve reflexión una total identificación y un hecho inmediato.

Lógicamente, para los seres que obran con esa prontitud y transparencia es para quien se está hablando y se les dice premiando, claro que sí, porque ¿qué mejor premio que hacerse conscientes cada cual de los pasos que está dando? Tantas veces no ha pedido el ser humano ser consciente de lo que ocurría para avanzar más rápido… pues ahí lo tiene, están siendo conscientes de cada momento, de cada instante de sus sensaciones, sentimientos, emociones o pensamientos, automáticamente un hecho ocurre para hacerles ver si están o no en lo cierto e inmediatamente, tras esa muestra una reacción por parte de ustedes, ¿se dan cuenta de lo importante?, ¿se dan cuenta de la interrelación?, ¿recuerdan las interrelaciones? El hombre no solo se ha de interrelacionar con el hombre, sino con el universo, y para eso, para que surja esa armonía tiene que haber una transparencia reconocida por el propio hombre. Reconocerse en lo más profundo cómo es, cómo ha sido esa reacción, por qué reaccionó así. Dar ese sentido autentico que es el necesario para que el hombre refleje esa divinidad que hay en él.

Es evidente, cuando las aguas están transparentes el sol se refleja, la luna se refleja, el hombre se refleja. Ese reflejo del alma tiene que surgir a través de los actos del hombre, pero eso no puede darse si éste no se reconoce y comienza a haber esa transparencia, por eso les decíamos: “vivan este momento que está viviendo la humanidad como necesario, necesario para que el hombre se pueda conocer, y una vez se reconoce automáticamente reacciona, y ya reacciona totalmente distinto, distinto a lo que ha venido haciendo hasta ahora o distinto a los demás”.

Siéntanse premiados, siéntanse valorados por ustedes mismos, vivan todo lo que está ocurriendo en su interior y fuera de él como lo que tantas veces han estado pidiendo, como muestra, “muéstrame el camino, muéstrame hacia dónde”. Pues se les está mostrando cual es el camino: el camino de la transparencia para que ustedes mismos se valoren, para que ustedes mismos se reconozcan y tengan la fuerza para poder cambiar y reaccionar ante aquello que vean que no es transparente y no les va a llevar hacia esa armonía para que su alma pueda reflejarse.

Es lo que tantas veces han estado pidiendo, por eso les decíamos al principio: siéntanse premiados. Son repuestas evidentísimas que cada uno de ustedes tiene para sentirse premiado, para sentirse escuchado, para sentir que son seres necesarios para la Gran Obra de la Nueva Humanidad, para sentirse dioses dentro de esa Creación de la Nueva Humanidad.

Y el hombre, el ser de humanidad, no puede dar todo lo que lleva en su interior si él mismo no se siente valorado, si no cree en sí mismo y necesita la aprobación de los demás. ¿Comprenden?, ¿comprenden hacia dónde les estamos llevando?

En el encuentro anterior decíamos: no se queden con las palabras, ábranse y déjense llevar por las sensaciones. Continúen dando respuestas en su vida únicamente a través de las sensaciones que perciban en todos los ámbitos de su vida, en todos y en cada uno de ellos respondan, den una respuesta en base a las sensaciones de esa demanda, bien sean pensamientos, emociones, hechos que se les pida o que se sientan con la necesidad de dar una respuesta; siéntanla, llévenla únicamente a cabo cuando sientan esa sensación.

Dentro de ese cambio, dentro de esa Nueva Humanidad -volvemos a repetir- apóyense unos a otros porque ninguno de ustedes sabe cómo está el compañero, ninguno de ustedes sabe en qué punto de armonía, en qué sintonía está vibrando el otro, de ahí que necesitan apoyarse unos a otros. Aquel que se sienta potenciado que se exprese para potenciar a los demás. Aquel que sienta que flaquean sus fuerzas igualmente. De ahí que les hablábamos de las interrelaciones, de los encuentros, de los reencuentros, de la potencialidad, del amor, porque en resumidas cuentas es expresar a través de ese amor, apoyar a través de ese amor, pero aun así, como no saben en qué punto o momento está cada cual, de ahí que no pueden juzgar a nadie, de ahí que unos puedan ir por delante y otros un paso por detrás, de ahí que surge de nuevo la auto selección por cada cual y se va seleccionando y cada vez uniéndose más a la necesidad de cada cual, o sea, a la vibración de cada cual, y así constantemente dentro de esa selección, el hombre de nuevo sin ser consciente va formando pequeños grupos de seres de humanidad.

Los grupos que se potencian en la armonía son a los que nos referimos, los grupos que se potencian en la desarmonía también son necesarios, ¿comprenden? Todo lo que está ocurriendo es necesario, pero vamos de lo grande a lo pequeño para que vean la gran importancia de todo lo que está ocurriendo y no se pierdan nada.

Hay seres que se han unido en sus dolencias sin ellos saberlo y están sucumbiendo. Otros, reuniéndose en sus lamentaciones y generando que la armonía cueste, cueste, y sus vidas son opacas. Y así sucesivamente, el hombre, sin ser consciente se ha ido agrupando y es muy evidente que la mayoría de los grupos son desarmonicos pero necesarios, recuerden, para que los seres que quieren brillar puedan darse cuenta y puedan hacerlo, ¿cómo si no podrían ver, podrían sentir el punto en el que están ustedes?

De todos los seres de humanidad que decidieron en su día apostar por ese reconocimiento de quienes eran o, dicho de otra forma, recordar quienes son, han quedado muchos atrás. En su día les decíamos que la energía densa atrapa y la energía sutil eleva. Cuando el hombre se densifica por todos los problemas que hay en la humanidad, densifica esa vibración y es atrapado por la desarmonía, llámese enfermedad, llámese muerte. Cuando el hombre se las ingenia -porque en este instante ha de ser un genio- para poder mantener o elevar esa vibración, sin darse cuenta poco a poco va elevando mas y mas o cada vez le cuesta menos mantenerse o reconocerse en ese punto de armonía, ya es capaz de distinguir qué es lo que le hace sentirse en armonía y qué es lo que le hace decaer, y en la medida que sea consecuente con esa necesidad y vaya a valorar y a querer vivir dentro de esa armonía, cada vez su vibración es más sutil y su inspiración es cada vez más constante.

Y dentro de esos pequeños grupos en los cuales se ha ido reflejando la humanidad, al fin quedan dos grupos: aquel que la densidad lo ha atrapado y aquel que se ha dejado ser volátil. Y cuando llegue el instante en que todo se tenga que aunar, la densidad quedará como materia alimentando al ser de humanidad o a la nueva humanidad.

Les repetimos como en los encuentros anteriores: no quieran comprender, si de momento no les ha llegado poco a poco entenderán, van realmente comprendiendo a pasos agigantados. Muévanse sencillamente en base a todo aquello que ya tienen incorporado, lo demás se irá adecuando en su interior en el momento más oportuno.

Pero quédense con que dentro de todas las auto-selecciones que está haciendo la humanidad, de caracteres, de gustos, no es ni más ni menos que las vibraciones de los seres humanos que son armónicas unas con otras. En base a esa armonía, todas las que vibren en esa armonía estarán juntas, las que no vibren en esa armonía serán absorbidas en este mundo material en este planeta para alimentar en ideas, para alimentar como bien dice la palabra, para alimentar en todo lo que el ser de esta humanidad requiera, necesite. Observen lo grandioso que es que todo sirva para todo, quizá no de la forma en que ustedes creían, pero todo es un servicio consciente o inconsciente a la grandeza de la Creación, nada se desperdicia, todo lo recoge la tierra, el hombre, el universo.

Háganse conscientes de todo lo que está ocurriendo, de todo lo que en su interior está ocurriendo, y den la oportunidad de poder expresar, no se lo guarden.

Realmente el hombre vive de experiencias y no necesariamente tiene que pasar por una experiencia, no necesariamente. Recuerden todo lo vivido anteriormente, la experiencia de un ser puede ser válida para mí, no necesariamente tengo que vivirla. Hasta hoy el común de los seres humanos tiene que pasar por ella, pero no necesariamente.

Hasta el próximo encuentro.

Amen.

06 noviembre 2008

La armonia, una ley universal


Los universos, los mundos, todo lo que existe es gracias a esa armonía que cohesiona todo y hace que dentro de ese movimiento todo tenga su lugar, cada cosa esté en su espacio, en su tiempo, dentro de esa armonía.

En realidad todo lo que existe es gracias a esa armonía. Aunque los habitantes de la Tierra vivan momentos aparentemente negativos, aparentemente caóticos, están viviendo dentro de esa ley universal de armonía.

Les decíamos que quizás en estos momentos no comprendan todavía el significado de las palabras, que para entender el significado de las palabras que están escuchando últimamente tendrían que sentir, tendrían que escuchar a través de sus sensaciones, no a través del oído. Recuerden que el sonido emite unas vibraciones, las palabras tienen un sonido, el sonido unas vibraciones.

Déjense invadir por esas sensaciones que les lleguen del sonido, de la palabra. Puesto que no tenemos otro medio para hacerles entender, se les está transmitiendo a través de sus sonidos, de sus palabras. Si usásemos otros sonidos realmente no nos podríamos comunicar, pero el sentido de esas palabras no es el que ustedes hasta hoy están viviendo, no es el que hasta hoy le están dando, de ahí que les decimos: ábranse a los sentidos, no traten de escuchar con el oído sino a través de la vibración que les llega del interior de sus pechos, ábranse al sonido.

Decíamos que lo que está viviendo la tierra y el ser humano está dentro del gran sentido de armonía del universo que se rige por unos planes específicos para cada raza, para cada existencia. Pero todos tienen una misma necesidad que es la comprensión a través de la armonía. El hombre evoluciona a través de esa armonía, de ahí que todo lo que ocurre en el planeta está ni más ni menos que obedeciendo a esa ley. Está todo, como ustedes dirían coloquialmente, calculado. Nada está al azar, no existe el azar, todo se mueve y se mide dentro de unos parámetros energéticos armónicos, el hombre, todo su sistema el cual le proporciona ese habitáculo para su alma, para su espíritu, está configurado de la misma forma, en base a una armonía. Si no existiese dicha armonía no existiría el cuerpo, por tanto su espíritu no habitaría en él. Cuando una configuración deja de ser armónica, hablando en términos de humanidad, muere.

Si todo es así, si todo se rige por esa ley de la armonía, si últimamente se les está comentando que el hombre debe de ser su propio y único referencial, que en él existe todo, ¿cómo puede ser que el hombre esté entrando en ese conflicto interno que le hace enfermar?

Para poder continuar viendo un sentido a su vida, el hombre necesita, por necesidad, recuperar esa armonía por la cual existe y de la cual fue creado. Para recuperarla debe observarse internamente y darse todo lo necesario para entrar de nuevo en equilibrio, darse ese permiso de reconocimiento que cada cual necesita para entrar en armonía, que sus pensamientos, sus sentires, sus emociones estén equilibrados.

Normalmente el ser humano dedica mucho tiempo y le da mucha importancia al exterior. Pero internamente, a sí mismo se va cubriendo y cubriendo para no conocerse, presiente que no se va a agradar. Ahora, cuando habla hacia el exterior ahí ya dedica más tiempo y quiere que le vean un ser educado, correcto, bueno –entre comillas-, perfecto para otros, es un estar hacia fuera que no es real. Ese estar hacia afuera es lo que ha llevado a la humanidad al punto en que hoy está, punto necesario -entre otras cosas- para su propia evolución, pero no único, no único.

El hombre tiene dentro de esa libertad la libertad de evolucionar cuando él así lo crea, cuando él decida, dentro de esas pautas de leyes universales. Dicho de otra forma, cuando el hombre entra en ese proceso de evolución planetaria, él decide si evoluciona dentro de la energía del planeta o si lo deja pasar, es libre hasta de elegir su propia evolución, su propio cambio, cómo, dónde, cuándo.

Y el hombre eligió, eligió vivir hacia fuera para que los demás le alabaran, le alabasen para sentirse bueno, pero en el instante en el que el planeta tierra está eso no sirve puesto que eso no es armonía, la armonía existe desde el interior. Cuando un ser humano actúa desde su interior es un ser equilibrado, puesto que su parte más profunda está totalmente alineada con el universo, no entra en conflictos, no enferma, ese es un ser en armonía.

Cuando un ser se ve desde fuera y todo parece correcto pero él no se siente bien, como les decíamos la vez anterior, está en ese punto de transmutación necesario para darse a sí mismo permiso de cambiar, es una alerta que tiene para decirse a sí mismo: “no estoy obrando correctamente, todo el mundo me ve bueno pero yo estoy enfermo, no estoy obrando correctamente”. Pero se lo ha de decir uno a sí mismo, nadie desde fuera puede juzgar a nadie porque no sabe el punto en que se encuentra ese ser, de ahí que muchas veces les hemos venido diciendo “no juzguen, es el propio hombre quien se ha de valorar y sentir cómo está”.

En estos momentos el hombre lo tiene fácil aunque no lo crea. Creen todo lo contrario: que están en tiempos difíciles. No, están en el momento idóneo, es un momento fácil para dar este paso porque es evidente, sus pensamientos ya no se pueden ocultar, sus emociones tampoco, ya nada se puede ocultar. El ocultamiento trae enfermedad y aquel que quiera conocerse y entra en ese desequilibrio que llamamos enfermedad ya está viendo que no está actuando correctamente, por tanto lo tiene fácil porque puede echar mano de aquello que no le gusta y cambiarlo, puede ver pensamientos que son inarmónicos y cambiarlos, actitudes que no le llevan hacia donde él quiere ir y cambiarlas. Antes eso lo tenía más oculto, no se lo dejaban ver porque la Tierra, entre otras cosas, no estaba en ese punto de equilibrio para que el hombre pudiese hacer ese cambio evolutivo, pero hoy la tierra ya no traga mas, hoy ya no camufla más los sentires del hombre.

Aquel que siente y se siente bien, se siente perfecto porque está en armonía, no enferma, no entra en contradicción, pero aquel que hasta ahora por inercia, por desconocimiento, por imprudencia, por miles de causas ha llegado a un punto en que no le agrada, en que se ve estancado, puede perfectamente, porque todo se le pone a su alcance para ver en qué puntos de si mismo tiene que hacer el cambio.

Y volvemos a insistir, traten de sentirlo en lo más profundo, no se trata de quedar bien hacia fuera, se trata de sentirse bien desde lo más profundo del ser, se trata de indagar en lo más intimo de uno y no dejarse pasar nada, sin importar, sin importarle qué dirán de él, qué pensaran de él.

Cada vez más el ser humano está llegando a la conclusión de que no se conoce a sí mismo, por tanto no puede conocer a los demás. Está entrando en ese estadío importante y hermoso de dejar de juzgar a los demás, es uno a si mismo quien se juzga y se prejuzga, por tanto si hasta hoy lo que le han enseñado, lo que ha aprendido y lo que lleva implantado es el quedar bien con los demás para que los demás le den ese toque en la espalda o esa aprobación, no va a entrar en armonía, no es de esa armonía la que estamos hablando y automáticamente su propio cuerpo se lo hará ver.

Y no tiene que ir muy lejos ni tiene que hacerse demasiadas cábalas, “¿qué me estará pasando?, ¿qué no estaré haciendo bien?”, no tiene que ir muy lejos, tiene que aquietarse, observarse y observar a ese universo que replica en armonía y perfección, y ver que uno consigo mismo no está obrando de la forma que piensa, ni de la forma que siente ni de la que desea, está obrando porque así lo ha marcado en un momento la historia de la humanidad y él mismo, que lo hizo en base a su comportamiento.

Podríamos decir que al hombre, al ser de humanidad ya no se le da más tregua, ya no se le alargan mas los plazos, que aun sin él saberlo ya ha subido ese pie al tren y el tren le lleva, sin él saberlo. Ahora, lo único que debe de hacer es agarrarse bien para que la inercia de la velocidad no lo tire, agarrarse bien a lo más profundo de su sentir, de sus pensamientos, de sus sensaciones, agarrarse bien, volver a generar unos nuevos cimientos con nuevos conceptos en este mismo lugar, porque sin él saberlo, la evolución como ser, como raza, ya lo ha absorbido pero él aun no se ha dado cuenta, aun no lo ha hecho propio.

De ahí que les hablamos: abran sus sentires, acoten un poco su pensamientos, no quieran razonar aquello que sientan porque no lo van a encontrar de momento, de momento no van a encontrar una razón para ese sentir.

Son nuevos cimientos y aun en la mayoría esos cimientos ni se están haciendo, tienen el material únicamente. De ahí a poco, cuando entre esa nueva conciencia dentro del ser, comenzarán esos cimientos. De momento, lo único que debe hacer el hombre es agarrarse bien a sí mismo, porque dentro de sí es donde va a encontrar esa solidez que le haga mantenerse. Dentro de sí, no intenten agarrarse a cosas de fuera, no intenten agarrarse a seres humanos, a conceptos de éstos, no intenten agarrarse a nada de fuera, agárrense a lo más profundo de sus sentires. Si algo, si alguien les resuena hasta el punto de hacerlo suyo, háganlo, pero tienen que sentirlo propio, propio.

Dentro de esa armonía el hombre está, dentro de esa armonía el pensamiento universal está, el sentir universal está, el sentir del hombre también. Tienen a agarrarse a esa unidad, a esa unicidad que haga que un pensamiento, una acción, sean suyos.

Dentro de las prisas que tiene el hombre por alcanzar una paz, por alcanzar una inquietud, una necesidad, dentro de esas prisas tiene que dar ese tiempo –entre comillas- para que todo llegue a su nacimiento, para que todo se vaya digiriendo. El hombre escucha o piensa y automáticamente quiere alcanzar eso que ha escuchado o aquello que ha pensado, pero todo tiene un proceso y en este tiempo tan revuelto el hombre tiene que hacer acopio de esa templanza de saber que todo le va a llegar pero que todo tiene un comienzo y una culminación, todo tienen un proceso, un tiempo.

Les hemos puesto muchas veces el ejemplo del nacimiento del hombre, que antes de implantar la semilla energéticamente ya está, después la semilla es implantada y después pasa un tiempo hasta que el hombre nace. Todo en el universo gira dentro de esa armonía y todo tiene su tiempo de gestación.

Pero el hombre tiene que templar esos ánimos para ver que todo tiene y sigue ese proceso. En la medida que se temple y no quiera acapararlo todo en un instante, verá el sentido que tiene esa espera, verá el sentido que tiene su vida dentro de este momento y verá y comprenderá el sentido que hoy quizás no entienda, verá que todo fue necesario, verá que ese estar le llevó a un hecho, a una comprensión y a un desenvolvimiento que le da sentido a su vida, y automáticamente todo cambiará para él, automáticamente todos sus valores, los conocidos, esos con los cuales él se maneja, cambiarán totalmente y será realmente ese hombre, esa nueva humanidad.

Quédense en estos días solamente con una cosa, lo demás dejen que resuene en su interior. Quédense con afianzarse a lo más profundo de sus sentires, a lo más profundo.

Amen.

02 noviembre 2008

Pasado, presente y futuro


Hasta ahora el hombre se mueve y se ha movido entre ese pasado, ese presente y ese futuro. Hasta ahora. Pero como otros conceptos este también ha de cambiar, aunque el cambio pasa por comprender y ese comprender pasa por el sentir.

Cuando el hombre siente, aunque no sepa darle nombre a ese sentir, sí que está llegando a un punto, a un nuevo despertar en base a ese sentir y ese sentir, aunque no sepa darle nombre, es lo que necesita para ese cambio, para esa nueva forma de comprensión y evolución.

El hombre, para tomar impulso siempre recuerda el pasado y en base a ese recuerdo forma su referencia, por llamarlo de alguna forma, de verse en el momento actual. Cómo piensa en comparación a antes, cómo está en comparación a antes, y ve así su avance. Y hasta ahora el hombre se ha ido moviendo de esa forma hasta llegar al punto en que hoy se encuentra, necesaria esa evolución, necesaria esa forma de pensar, de ver y vivir la vida. Es como un proceso que ha necesitado para llegar al punto en que se encuentra.

Pero a partir de este punto en que se encuentra la evolución del hombre, del ser humano, son conceptos que le han servido pero que a partir de ya se da cuenta que todos los conceptos que hasta ahora él ha comprendido y manejado, de momento no sabe cuándo, no sabe cómo dejan de servirle, los tiene en cuenta pero como que lo que antes le servía hoy no ve hacia donde le lleva esa forma de ver y vivir la vida. Lógicamente ahí ya entra, sin que nadie le diga, a entender que las cosas están cambiando aunque él no sepa dar nombre ni ver el cambio con sus ojos físicos, puesto que nadie le tiene que decir que antes le servía algo y hoy no le sirve, él mismo ha llegado a esa conclusión.

Pero ¿qué ocurre con esa conclusión? El hombre, nada más llegar a ese punto se dice a sí mismo: “he mejorado, he aprendido, me encuentro bien con las respuestas que he dado”, por ejemplo, viéndose siempre desde ese punto de referencia anterior, “porque ayer estaba ahí y hoy fíjate donde estoy”. Y ese es su punto de referencia.

Pero como les decíamos las veces anteriores, es un punto de referencia que hoy ya se repite cuando el pensamiento y el hacer del hombre giran siempre en el mismo sentido, llega un momento en que tropieza y tropieza y tropieza en el mismo punto de partida, vuelve a repetir los mismos patrones hasta el momento en que llega a la conclusión de que ya no le sirve, algo ha ocurrido que ya no le sirve esa forma de ver la vida.

Y el hombre ha llegado a ese punto. La evolución del hombre ha llegado a su punto más álgido, con lo cual, si no hace ese cambio de conciencia es repetir lo anterior y cuando él se da cuenta de que está repitiendo lo anterior llega un momento en que no se siente bien, ya su vida no le llena, no ha sabido en qué momento perdió esa ilusión o ese sentido de la vida pero con lo que hoy tiene o se maneja o imagina no se llena, no se siente pleno.

Y en ese punto es cuando el hombre comienza a poder atisbar otro estado de conciencia. En ese instante en que el mismo hombre llega a la conclusión de que su vida no le llena, que visto desde la vida de la humanidad en la que está viviendo no le motiva nada de lo que ve, no le llena nada de lo que hace, y no imagina, no se imagina una vida mejor. Ese es el punto en el que el hombre puede dar ese salto de consciencia y de vibración necesario para lo que acontece en el planeta. Eso sería lo que ustedes pueden llamar futuro.

En realidad, pasado, presente y futuro no existen como tampoco existe el tiempo, es una ilusión creada por el propio hombre. Todo se relaciona, todo acontece simultáneamente, siempre es un ahora constante. Lo que llamamos presente, dentro de un instante, una expiración, ya no es presente. Es constante, es una interrelación con la vida. Eso, poco a poco se irá desarrollando para que el hombre comience a asimilar otra forma de poder tener puntos de referencia sobre la vida, puntos de referencia que le sirvan a él mismo, puesto que serán un puntal para sí mismo.

Cada cual debe tener su punto de referencia, su puntal donde cogerse. Y para cada cual, por supuesto, serán distintos y se debe coger a su propio punto de referencia. Pero ese punto de referencia siempre estará basado en una constante vital de vida, ya no se referirán a un pasado ni a un presente ni a un futuro.

Pero entrando en eso que ustedes llaman futuro, algo por venir, una idea que se tiene que gestar y tomar para ello el tiempo necesario para ese acontecer o ese nacimiento, es para lo que hemos desarrollado todo lo anterior. Vamos induciéndoles para que puedan sentir que los momentos actuales del planeta, sus vidas presentes, tienen que templarlas para que no decaigan sus ánimos puesto que dentro de este movimiento -podríamos decir- del planeta, a unos mas y a otros menos se les están moviendo todos los cimientos que tenían para decir que se sentían bien con sus vidas. Cuando al hombre se le van cayendo o derrumbando esos cimientos, lógicamente puede enfermar porque no sabe a dónde cogerse, no sabe qué hacer ni hacia dónde ir, nada parece motivarlo. Por eso tienen que sentir que están en ese punto trascendente necesario para que el hombre de un paso más y se deje llevar por evolución al punto en el que le corresponde como raza de humanidad.

Por eso todo lo que ustedes viven como deterioro no es tal, es el punto más álgido del ser humano que ha llegado a la culminación con esa tasa vibratoria. A partir de ya es totalmente distinto, por tanto al hombre se le han de derrumbar todos sus esquemas, todos los puntos de anclaje a los cuales está agarrado para que se desplace a otros nuevos, nuevos sentidos, nuevas formas de ver y nuevos haceres.

Pero todo está –vívanlo y siéntanlo así- dentro de esa armonía. El hombre está entrando en su máxima armonía, no en el deterioro que ven sus ojos físicos. Les ponemos un ejemplo:

Cuando ustedes ven la llamada muerte ven un cuerpo deteriorado, una vejez, una enfermedad, y lo que llaman muerte y ven un cuerpo inerte totalmente decrepito y deteriorado. Lo ven así.

Nosotros les decimos :están viendo el máximo esplendor del cuerpo, puesto que ese cuerpo de nuevo va a alimentar y sobre todo ha dejado a ese espíritu o a esa alma de nuevo libre para volver a ejercer con más fuerza, con mas impulso, totalmente regenerado. Ese paso ha sido necesario para que ese espíritu regrese potenciado, lo que en un instante se pueda ver como decrepitud, en otro instante, simultáneamente está volviendo a la vida con más fuerza, con más sentido, con más experiencia.

Y eso es lo que al hombre, al ser humano, a la raza humana le está ocurriendo. Lo que ustedes ven es un gran deterioro porque es lo que se ve, pero tras ese deterioro automáticamente, simultáneamente está llegando un nuevo renacer, una nueva raza de humanidad, y eso es lo que ustedes deben de ver.

Y dentro de esa nueva raza de humanidad aun no pueden ustedes dar nombre a esos sentires, aun no pueden decidir qué hacer puesto que aun no saben qué hacer, en ese impase, quien así lo sienta -volvemos a repetir hasta que lo entiendan-, es como el proceso de muerte, vívanlo así porque ésta la entienden. Hasta hoy sus vidas les han servido, a unos mas a otros menos, les han servido, pero a partir de ya, si así es como sienten, sus sentires no son iguales, por tanto están entrando en esa muerte para un nuevo renacer, una nueva forma de sentir y vivir.

En ese tránsito deben de dejarse llevar, pero ¿dejarse llevar por quien?, ¿por qué?, ¿por cuánto? Son pensamientos o necesidades que el hombre siempre tiene, tiene que saber.

El tiempo, ya que no existe, depende de cada cual. ¿Cuánto me tengo que dejar llevar?: depende de cada cual. Si yo tengo un sentir fuerte, si he llegado a ese punto más álgido de mi sentir será un tiempo corto tal como el hombre mide el tiempo, un tiempo corto, llegaré a una conclusión de mi vida pronto. Pero si el hombre está en sus comienzos, comienzos de pensar, de sentir, “pues hoy no siento como ayer, algo me está ocurriendo”, es un proceso, hasta que no llegue al punto más álgido ese ser necesitara más tiempo. Y así sucesivamente, dependiendo de cómo cada cual esté y el punto en que se encuentre.

Y dejarse guiar ¿por quién?: por su sentir. Primero, debe de identificar que es su sentir y que no está bañado por los sentires de los demás, debe identificarlos para poder dar ese paso hacia delante. Mientras no identifique si es suyo o de los demás estará atrapado. Una vez identifique que es su sentir un día, otro día, ese sentir le dará fuerza para ver con claridad otra forma de vida, una nueva forma de vida, y será la suya, su nueva forma de vida.

Por eso les venimos diciendo: llegado al punto en que está hoy el ser humano él es su propio maestro y quien decide qué hacer con su vida, nadie tiene la respuesta más que él.

Cuando el hombre llega a ese sentir de que él es su propio referencial, de que él es quien hace y deshace en su vida, en sus sentires y sus pensares, automáticamente es cuando reconoce y recobra esa libertad y es realmente cuando se da cuenta de que todo lo que hasta hoy ha llamado vida, ha llamado bueno o ha llamado malo, los conceptos en sí que ha tenido de la vida, han cambiado totalmente. Respeta todo lo vivido y respeta quien aún continúa viviendo en ese estado puesto que es individual el crecimiento o desarrollo del hombre.

Pero si le lleva a una comprensión, sí le lleva a esa comprensión de sentirse Dios, de poder ser creador de su espacio en el momento que así lo necesite, crear una nueva forma de vivir y relacionarse con seres que hayan llegado a esa forma de ver la vida.

Lo normal en el ser humano es que se mueva por gustos. Hasta hoy el hombre se mueve por gustos, aquello que le agrada, que le hace sentirse bien, que le hace disfrutar. El hombre se ha movido por instintos básicos y no debe dejar de llevarse por esos instintos. Lo que cambia o lo que ocurre es que esos instintos están en otro nivel de conciencia, pero él debe de dejar que esos instintos le marquen sus nuevas pautas, que no demore todo aquello que le haga sentirse bien, todo aquello que atisbe que le da alegría, que vaya hacia ello.

Esas son las nuevas relaciones humanas de las que hemos querido o intentado hablarles. Son movimientos que hacen los seres humanos en base a sus necesidades más básicas.

Quizás en el tiempo de encuentro al que ustedes están acostumbrados no tengan suficiente tiempo -entre comillas- para llegar a entender a lo que estos seres se están refiriendo, pero poco a poco con sus propios sentires irán comprendiendo el alcance de lo que hoy escuchan.

Cuando ustedes vayan observando que tienen otras necesidades y se den el permiso de ir hacia ellas, irán comprendiendo lo que hoy se les transmite. Hasta que ustedes no vayan hacia esas nuevas necesidades o estas nazcan, lógicamente no podrán entender a qué nos estamos refiriendo. Pero escúchenlo únicamente. Para aquellos que estén, entenderán, para aquellos que aun no hayan llegado, hoy no entenderán, pero quizás mañana entiendan.

En la medida que el hombre se va adentrando en ese sentir y es fiel a esa necesidad y ese sentir, irá comprendiendo a qué nos estamos refiriendo e irá poniéndole nombre de nuevo a cada sentir, y eso le irá haciendo calmarse, le irá dando un nuevo sentido a su vida, a sus nuevas necesidades, y de nuevo comenzará esa raza humana con otro estado de consciencia.

No más, no esperen que sea como a veces se les ha dicho, no esperen que sea una varita la que les toque y les haga ver. Es paulatinamente, progresivamente, como el hombre va despertando a sí mismo en base a su sentir y a lo que él se atreva a llevar a cabo de ese sentir. Ahí es cuando el hombre va despertando y cuando nosotros decimos que está todo en las manos de cada cual, que lo pronto o lo rápido o lo lento depende de cada uno en el grado evolutivo que esté. Pero como raza -ya no hablamos individualmente, sino como raza-, en base a lo que ustedes llaman tiempo es corto, un tiempo muy corto. La raza humana ya está dando ese salto como raza humana. Ahora bien, a nivel individual quizás unos lo hagan antes que otros dependiendo de cada cual.

Lo que se vayan a encontrar es lo que se les está llevando últimamente, armonía. No piensen en que van a entrar en estados de confusión, es éste el estado de máxima confusión que tiene la raza humana. Cuando den ese pequeño salto no habrá confusión alguna, entrarán dentro de una claridad inmensa, inmensa. Sus conceptos, lógicamente, serán distintos, por eso les decíamos hace tiempo que no se acojan a nada conocido, porque hablamos de conceptos totalmente distintos. Lo que hoy el hombre pueda ver como bueno o regular después no tendrá nombre para decir, no sabrá si es bueno o regular, tendrá que darle otro nombre, y así en todo.

Pero sobre todo, a todos los niveles quédense con una cosa y amplíenlo al máximo que sus mentes puedan, no vivan este momento evolutivo como algo negativo, no se dejen arrastrar por el momento que está pasando la humanidad de negatividad, vívanlo como algo necesario para un nuevo renacer y llévenlo al máximo, a todo lo que toquen, a todo lo que sientan, a todo lo que vean, todo, personas, cosas, situaciones, amplíenlo.

Está en su punto más álgido aunque ustedes lo vean como negativo, para poder dar ese salto evolutivo. El que ustedes lo vean negativo les va a hacer condensar su cuerpo físico, por tanto tardarán más en comprender qué es lo que está ocurriendo a nivel vibracional en el planeta, y el hombre -como hemos dicho muchas veces- cuando no comprende sufre, cuando hay comprensión no cabe el sufrimiento. Por tanto si no le dan el nombre de malo, negativo, nefasto, caótico, todos los adjetivos que ustedes ponen a esta situación, y lo viven como algo necesario, ni positivo ni negativo, necesario para que el hombre pueda dar otra respuesta, para que el hombre asiente una nueva forma de ver y vivir, en esa medida ustedes no densifican su cuerpo y queda abierta la mente con lo cual no hay sufrimiento. ¿Hay desazón?: sí, ¿hay inquietud?: también, pero no hay sufrimiento, hay fe, tranquilidad ,y es esa forma de hacer la que el hombre tiene que abortar para que se le pueda guiar sin el menor sufrimiento.

Relajen sus vidas al máximo, pero siempre teniendo la seguridad de que su sentir más profundo está en paz. No se queden con sus verdades, puesto que sus verdades no son reales. Déjense llevar por sus sentires, estos sí son reales y sus sentires se los marcarán sus estados.

Cuando el hombre se siente en paz es que ha obrado correctamente, se ha dejado llevar por su sentir. Cuando el hombre entra en una desazón interna es que no ha obrado según su sentir, se ha dejado arrastrar por las circunstancias.

Deben de estar alertas, alertas a sus sentires, y no dejarse arrastrar por las circunstancias.

Sean fieles, fieles a ese sentir que es su punto de referencia al cual se tienen que coger.

Amen.

19 octubre 2008

El recuerdo, una via hacia la inmortalidad


Muchas veces se ha hablado de que es importante que el ser humano recuerde, recuerde quien es, recuerde qué fue lo que en su inicio aceptó, decidió, pero pocas veces se ha escuchado que el recuerdo esté relacionado con la inmortalidad, entre otras cosas porque el ser humano ha confundido el término inmortal.

En esta ocasión vamos a desarrollar qué es la inmortalidad porque es necesario que el hombre reconozca la necesidad de querer ir hacia esa inmortalidad. Hasta hoy ha leído, ha escuchado, pero lo ha visto muy lejano, muy bonito pero muy lejano, muy inaccesible para él.

Como la mayoría de cosas novedosas que escuchan les agrada, creen que lo incorporan, pero no es real, no pueden incorporar aunque así les guste y quisieran si el hombre no recuerda o atisba mínimamente quien es, de ahí que en los últimos encuentros hacemos tanto hincapié y damos tanta importancia a que el hombre se conozca a sí mismo, sepa quién es, qué hace aquí y para qué está aquí. Eso sí va unido a la inmortalidad, eso sí va unido al recuerdo.

Hasta ahora el hombre cree que ser inmortal es conservar el cuerpo, cumplir y cumplir años con el mismo cuerpo. Háganse esta reflexión para poder comenzar a atisbar la inmortalidad de la cual hablamos, háganse esta reflexión: si la inmortalidad fuese conservar estos cuerpos actuales, ¿para qué serviría ese ser inmortal con sus mismas necesidades, puntos de vista, hechos, inquietudes, miedos?, ¿serviría de algo si fuese inmortal?, ¿para qué querría prolongar años y años un cuerpo como el de ahora?

¿Ven donde está la gran diferencia entre la inmortalidad que ustedes hablan o piensan y la que queremos que comprendan? No serviría de nada que el hombre conservara el cuerpo y fuese inmortal con las mismas necesidades de hoy. Si hoy el hombre no está contento, satisfecho, ¿para qué prolongar su estancia en el planeta? Si realmente todo lo que está ocurriendo actualmente es voluntad del hombre, es voluntad del hombre marcharse,-morir como él le llama- porque no ve otra salida, consciente o inconscientemente el hombre atenta contra sí mismo, contra la especie humana, porque no ve otra salida, por tanto ¿para qué prolongar esa angustia concediéndole lo que ustedes piensan que es la inmortalidad? Sería más que un don, sería lo que ustedes llaman venganza, porque si un ser humano es desgraciado, si no sabe qué hacer con su vida, dejémosle marchar, no prolonguemos su estancia en el planeta, dejémosle que se recicle. No es esa inmortalidad la que nosotros queremos que conozcan y apuesten por ella, hablamos de la inmortalidad como la cumbre máxima a la que el hombre consciente debe llegar.

Si el hombre es un ser de luz tiene que apostar a través de la fe que hablábamos el encuentro anterior, debe apostar a ir hacia ella, y para ir hacia esa luz tiene que recordar. Para poder recordar tiene que relajar esa mente activa pero a la vez sugestionada y obsesionada en un circulo sin salida. La mente del hombre está dando vueltas y vueltas a un mismo circulo donde inconscientemente, cuando llega al final de ese círculo, de ese punto de partida, está tan exhausto y a la vez tan vacío que entra en un desasosiego y en un sin sentido que le hace agredir a la misma raza humana, a sí mismo.

Ese movimiento, esa actividad que tiene la mente, es una actividad dañina para el hombre. Bien es cierto que el hombre debe ser activo puesto que la inercia no lleva a la vida, la vida es movimiento y actividad, pero siempre una actividad novedosa, una actividad que lleve al hombre a realizarse como ser de luz, una actividad creadora y creativa, no repetitiva, una actividad que lleva al hombre a sentirse satisfecho con él y con la vida, una actividad que no agrede ni a sí mismo ni a nada de lo que existe. Es entonces cuando el hombre recuerda que a través de ese estar, de ese comportamiento, tiene las muestras de que él es un ser de luz y el ser de luz automáticamente deja de ser dañino para la humanidad y para el universo y es cuando reconoce, se reconoce y es inmortal.

Cuando el hombre se reconoce inmortal ya da lo mismo que quiera vivir esa inmortalidad con el cuerpo físico o con otro, porque el recuerdo, la consciencia, la lleva consigo de uno al otro constantemente, para él ya no existe el olvido, ya relaciona lo que es, lo que existe, lo que existió y lo que existirá en uno, en él, y es cuando se siente Dios y creador, cuando es activo, productivo en este lugar y en otros, en este momento y en otros.

Esa es la automática inmortalidad, el ser consciente de lo que es, un ser dotado de todo lo necesario para prolongar y prolongarse dando vida, que todo su hacer, que toda su idea, todo él genere vida. La vida, lo que es la vida, no lo que ustedes llaman vida, nunca se repite igual, jamás, la vida va progresivamente cambiando y cambiando y cambiando hasta que llega a su máxima evolución y de ahí de nuevo se auto recicla.

La vida no es lo que el ser humano está viviendo, que repite una y mil veces los mismos patrones, eso es dar vueltas y vueltas a una misma forma de pensar, a una misma forma de actuar, y eso les lleva a corromper el espacio en el que habitan, véase sus cuerpos y todo lo que se relaciona con sus cuerpos, espacio, planeta y universo. De ahí que el hombre opta por dejar el cuerpo y mezclarse con esa bondad infinita para que sea ésta la que le recicle, se ve incapaz porque su pensamiento vuelve al mismo punto de partida, no ve salida, no recuerda quien es, no tiene intención de recordar quién es, le es mas cómodo dejarse llevar por esa decrepitud y marcharse.

Si amplían todo lo que están escuchando les será fácil llegar a la conclusión o a la deducción de que sus vidas tienen la necesidad de cambio. Son seres de humanidad que entraron por un punto en sus mentes y todo lo que les lleve al mismo punto de partida no les sirve, todo lo que les lleve al mismo punto de partida donde les va a llevar es a enfermar sus cuerpos y dejarlos, de ahí que venimos diciéndoles que recuerden todas las oraciones, todos los encuentros que han tenido, que estudien los puntos que les han ido explicando y observen sus vidas cómo han ido mejorando, observen si han dado a sus vidas otro enfoque, si ha habido ligeros, grandes o pequeños cambios.

Porque si una vez más les decimos que todo depende del hombre, que nadie le obliga, nadie, que todo depende de él, depende de él también que no enferme, y también depende de él que una vez enfermo sane, pero con una nueva visión de la vida, de su vida, una nueva visión de pensamiento, una nueva visión de actuar, una nueva forma de hacer. Si repite los mismos patrones se mueve dentro de la misma energía que ha generado, y esa energía esta descomponiéndose, está putrefacta, por tanto llega la enfermedad, física, psíquica, mental, emocional, enfermedad, y la enfermedad lleva a lo que ustedes llaman muerte.

Si es ahí porque lo ven más fácil, sean conscientes también de que son ustedes mismos quienes han optado por esa salida. No importa por qué salida opten, no importa, el camino y el fin van a ser el mismo, de lo que se trata es de que sean conscientes de quienes son para que ustedes, libremente como seres de luz, como dioses que son, opten por el camino que quieren, por la vía que quieren, ¿quieren realmente ser conscientes en todo momento de quién es ese ser de humanidad?: tienen que recordar, y para recordar -les repetimos- tienen que interiorizarse, aquietarse, que no significa pararse, nada está en paro, todo es actividad pero una actividad no repetitiva. El hombre está en plena actividad mental dentro de su obsesión por las formas que hoy conoce de vida y esas no sirven, están enfermas.

Si el hombre opta y decide ir a descubrirse como ser de luz hoy tiene todas las posibilidades a su alcance, todos los apoyos, todos, porque la Tierra así lo decidió, la Tierra así se ha dispuesto para que el hombre pueda ver, y la forma que tienen de distinguir qué han elegido es observar sus vidas, sus haceres, si se repiten, si sus pensamientos han hecho ligeros cambios pero al fin les llevan al mismo punto de partida recuerden que están girando dentro de esa peonza que no es vida. Tienen que ver, observar esos pensamientos donde les van a llevar a corto plazo, donde les va a llevar a corto plazo ese hacer, ¿a repetir los mismos patrones o realmente les dan nuevas posibilidades?, nuevas, aunque no sepan, pero nuevas, no les pueden dar nombre porque no las conocen, eso es lo novedoso.

Si ya de antemano con esos pequeños o quizás piensen que son grandes cambios, observan su vida y pueden determinar a donde les lleva, es que están girando dentro de ese círculo vicioso, y las muestras son tan sencillas de reconocer. El hombre debe de reconocerse, porque es todo muy sencillo, puede hacerlo todo lo complicado que quiera pero es muy sencillo, mi vida o la vida es muy sencilla, es poner los pies en la tierra y saber que aunque solo sea una idea es novedosa, y esa idea novedosa al instante se lleva a cabo, se le da forma, y así sucesivamente, eso es entrar dentro de esa inmortalidad, de ese recuerdo de ser de luz que tras una idea le surge otra, y tras otra idea le surge otra y así el mismo se va renovando, y así es como sale de esa rueda en la que está.

Todo lo complicado que el hombre ve es porque aun no se ha atrevido a moverse. Él cree que se mueve porque su mente está en actividad constante, pero observa qué has movido, observa, ¿si tienes 24 horas qué has hecho de novedoso hoy, de nuevo, qué has ofrecido a la humanidad, al planeta, a ti como ser de divinidad de nuevo? Has repetido lo de ayer, has repetido lo de la semana, el mes, el año y años pasados, ¿qué de nuevo has incorporado en tu vida, no en tu pensamiento, en tu vida?, ¿qué has llevado a cabo hoy? Háganselo pequeño, ¿qué has llevado a cabo hoy novedoso?

Así de sencillo es, no se pierdan en los pensamientos repetitivos, no se pierdan en la enfermedad. Recréense, recréense como seres de luz capaces de aportar algo nuevo a esta raza humana, a este planeta y a este universo. Apuesten de una vez por todas por lo que hoy se les ha explicado de la inmortalidad, quieran aferrarse a ella, quieran ser conscientes en cada instante de quienes son, elijan ustedes mismos qué hacer y háganlo.

Tienen todo el apoyo, todo, siempre se le ha dicho a la humanidad que no están solos, jamás el hombre ha estado solo, pero en este momento, a poco que ustedes despierten, a poco que salgan de esa inercia que les corrompe podrán ver, sentir, intuir que tienen miles de seres apoyándoles para que salgan de ese círculo vicioso, a la espera, a la espera de que ustedes se dejen guiar, a la espera de que ustedes rompan de una vez por todas ese círculo en el cual se han metido. Pero para ello tienen que dar muestras y las muestras son su hacer.

Así sea.

12 octubre 2008

El hombre y sus limitaciones


Podríamos decir que hay dos razas de seres humanos, la raza que se auto limita y la raza que ha roto con sus límites.

Realmente la gran mayoría de los seres humanos son de la raza que se limita. Hay pocos seres humanos que hayan roto totalmente los límites y muchos que están rompiéndolos.

¿Por qué les decimos todo esto? Lo van a comprender inmediatamente porque a partir de ya, ustedes van a ir escuchando semana tras semana, o cada vez que así lo requieran, cada vez que así lo demanden, qué hacer para entrar en ese espacio iluminado dentro de este planeta como seres de luz.

Todos aquellos que están rompiendo con sus limitaciones, con sus barreras, con sus impedimentos, con sus mentes concretas y racionales, van a ir comprendiendo lo que escuchan. Pero no así, aunque así lo escuchen en el mismo momento o lugar, aquellos que todavía no se han dado el permiso de ir soltando limitaciones o rompiéndolas, y van a ser ellos mismos, puesto que los seres que les acompañan no tienen predilección por nada, por nadie, están al servicio de la luz y de la verdad, es el propio hombre quien está limitando su entendimiento y su escucha por no romper con tantas y tantas limitaciones que ha ido haciendo suyas y le impiden entender y, en ocasiones, hasta escuchar.

Como ven es el propio ser humano el que se está auto seleccionando, él solo, puesto que –repetimos- estos servidores se reúnen para todo aquel que quiera escuchar.

Todos los seres humanos, los seres orantes que se reúnen para escuchar y tratar de llevar a cabo aquello que asimilan al escuchar, la mayoría sencillamente están, están, pero no escuchan, y si escuchan se sienten tan atrapados en sus propias vidas y limitaciones que lo dejan sencillamente como algo que no es para ellos, que es para los demás, y así se ponen sus impedimentos, sus barreras, y así ellos mismos se van acotando y acotando y acotando hasta el punto de sentirse a años luz de aquellos que escuchan y que van llevando a cabo, rompiendo sus inercias, sus limitaciones, pero llevando a cabo poco a poco aquello que escuchan. O sea, que el propio hombre se está auto seleccionando.

Y así ha sido constantemente desde que la raza existe. Nadie ha limitado al hombre, nadie, es él mismo quien se ha limitado porque le ha sido mucho mas cómodo, mas fácil, dejar que le dirijan. Ha visto, quizás, menos responsabilidad en dejarse guiar, de ahí que venimos últimamente rompiendo sus esquemas mentales diciéndoles que el guía, el referencial, es el hombre mismo, existe en el interior del ser humano, y es en su interior donde debe buscar, y ese interior se va haciendo visible en la medida que el hombre va rompiendo sus limitaciones.

Si el hombre desde el inicio hubiese creído en todo el potencial con el que fue creado, nunca se hubiese dejado arrastrar por las ideas de otros seres humanos. Si hubiese creído en su interior y en su calidad como ser de humanidad hubiese visto que en él está el máximo potencial, pero así no lo creyó y comenzó a crear sus reyes, sus faraones, sus religiones, sus políticos en la actualidad, todo lo ha manejado el hombre a su propia comodidad para que así lo vayan dirigiendo, se siente más cómodo en esas aguas tibias donde se deja arrastrar.

Y ¿qué ocurre?, ¿qué ha ocurrido?: que el hombre ha llegado a corromperse como ser de luz, de tanto dejarse arrastrar por la parte más densa del ser humano perdió todo su referencial como ser de luz y en la actualidad, donde las sombras se han disipado y el ser de luz resplandece, la limitación de la raza del hombre está generándose de nuevo, es el propio hombre quien se hace una oscuridad aparente para él donde no ve los cambios que están ocurriendo a su alrededor, donde se ha cerrado y se está cerrando a su mala suerte, a su todo me toca a mí, todo me pasa a mí, y no ve que lo están cogiendo, estirando de él para que no se sumerja mas y mas y sólo aquel que pueda levantarse por encima de esa oscuridad a través de su intuición, de su sensación, quizás a través de su visión, y se esfuerce en quedar no mas que templado, ya se hará lo que se deba de hacer por él. Porque recuerden esto, el hombre, el ser de humanidad, la raza humana por sí sola, hoy, no puede despegar, tanto se ha sumergido en sus propias limitaciones, en su propia oscuridad, que ya no ve salida por sus propios medios.

Pero como el hombre, aunque así la mayoría lo crea, nunca ha estado solo, jamás ha existido como raza humana única. Hay muchas razas superiores e inferiores a la humana, nunca ha estado solo aunque así lo haya creído, él ha tenido la visión única y exclusivamente focalizada tres dedos delante de él, nunca ha ampliado esa visión para ver que existen mundos dentro de éste, que existen seres dentro de éste, que hay una inter relación e inter comunicación constante, pero que de la misma forma que el hombre se ha limitado, ha limitado así sus sentidos hasta el punto de creerse aislado en el universo, de centralizarse y perder la capacidad, el potencial divino. Por eso él, por sus propios medios, no lo puede conseguir. Es como si esta densidad del pensamiento humano lo atrapara y lo imposibilitase para levantar el vuelo.

Por eso están ahí estos seres para recibirles, para elevarlos, para estirar de ustedes, que vean y perciban un poco más allá, pero ustedes tienen que hacer el esfuerzo de dejarse llevar. Déjense que les muevan, no se desesperen, dejen que arrastren de sus ideas hasta elevarlos, recuerden que les decíamos que no puede existir una nueva raza de humanidad con la misma que hay sin romper todos los esquemas que estas mentes de hoy tienen. Han de remover todos sus sentidos, cada uno de sus átomos, y dejarlos en posición distinta a la de hoy para que vayan renovándose y rompiendo con tantas y tantas limitaciones que el hombre se ha auto impuesto.

La semana pasada decíamos la responsabilidad, pero es que están llenos, llenos de limitaciones. Todo lo que al hombre le ha servido hasta ahora es una limitación para el mañana, para el ya, para la nueva forma de ver y vivir la vida, para un nuevo pensamiento, para un nuevo renacer. ¿Cómo, si no, en un mundo de luz puede existir la mentira?, ¿cómo en un mundo de luz puede existir la envidia?

El hombre ha de despegar de todo esto que es una gran limitación y debe dejarse arrastrar sin saber qué va a ocurrir, sin envidiar nada de los demás, sin querer llevar a rastras a nadie ni a nada, dejándose llevar por ese sentir. Pero para que ustedes puedan dejarse llevar por el sentir tienen que sentir, y no pueden sentir con esas limitaciones, tienen que dejarse guiar por su intuición y no puede aparecer la intuición con tantas limitaciones que ustedes se ponen.

¿Cómo poder arrastrar, cómo poder elevarles a ustedes, si a cualquier movimiento mínimo que haya se aferran a lo establecido? Contesten ustedes a sí mismos, ¿cómo poder recoger a un ser de luz si este se quiere sumergir en la sombra?: no se puede, literalmente no se puede. Si el hombre, por miedo, por indecisión, por sus límites, quiere conservar su forma de ser, de ver la vida, de vivir la vida, y no quiere soltar nada, lógicamente se va a perder dentro de esa oscuridad, no va a ver salida de ninguna clase.

En este momento una de las cosas que quizás el hombre debería de recuperar sería la fe, fe en que les están guiando, fe en que nada puede faltarle a un ser de luz que así él dispone, fe en que en cada instante lo están conduciendo hacia la propia libertad. Si no es así, con ese miedo, con esa indecisión, no se puede hacer nada por el ser humano, no se puede sacar al hombre de esas tinieblas si éste no quiere salir. Es de nuevo el propio ser, el propio hombre, quien decide.

Entonces les hacemos una pequeña reflexión, pero estúdienla, siéntanla y en base a ese sentir conduzcan sus vidas por lo menos estos siete días, hasta la próxima reunión.

Sientan como en estos momentos la humanidad replica y se mueve únicamente por lo que ve, que los valores no existen y a la humanidad le ha sido más cómodo dejarse arrastrar aun sabiendo que tenía su propia voluntad, su propia idea, su propia necesidad, pero le ha sido más cómodo dejarse arrastrar. Este ser de humanidad que fue creado con esa libertad, con mayúsculas, para que pudiese elegir en cada instante qué hacer con su energía, decidió libremente dejarse arrastrar, y esa es la reflexión: ¿quieren continuar dejándose arrastrar aun siendo plenamente conscientes de que esta humanidad va a su propio deterioro y aniquilación, o por el contrario se sumergen en sí mismos para encontrar un mínimo de paz en la cual estos servidores puedan elevar un poco sus instintos, también, –subrayando con mayúsculas- para que ustedes mismos puedan ver y sentir y en base a ese sentir actúen?, porque nos pueden sentir, porque nos pueden llegar a ver, porque pueden ver quiénes son ustedes y lo limitado que se ha hecho el ser humano. Y en cuanto ustedes vean, en cuanto ustedes sientan, ya nuestro apoyo no será necesario, ustedes serán apoyo de otros seres de humanidad. Pero el hombre tiene que sentir, tiene que ver, tiene que intuir, no dejarse arrastrar por esa densidad que les lleva a la propia destrucción.

Reflexionen sobre qué hacer, pero no lo vivan como un pensamiento, vívanlo como un hecho, ¿qué están haciendo?, ¿se están dejando arrastrar por las actitudes de los demás seres humanos o se están dejando llevar por esa intuición, por ese ser interno, por esa sensación?, ¿qué están haciendo?

Identifíquenlo y cuando lo tengan identificado potencien aquello que quieran, poténcienlo. Si han identificado que se dejan arrastrar y se están dejando y así lo quieren está bien, todo está bien. Pero si ustedes identifican que se están dejando arrastrar inconscientemente por la inercia, por la costumbre, y no lo quieren porque sienten que puede ser de otra forma, retomen, retomen esa actitud, sincronicen con esos latidos del corazón, aquieten sus mentes para que así pueda entrar esa energía, esos seres que los eleven para que ustedes puedan ver que no solo el hombre está con lo que ven sus ojos, el hombre está sumergido por todos los poros de su cuerpo, e inter relacionándose con seres, con mundos, con espacios distintos y diferentes. Y sí, es capaz, porque es perfecto, de estar mezclándose entre ellos, entre este y el otro, entre los otros y este.

Retomen la fe, pero retomen la fe consciente de que en su interior está la fuente, retomen la fe pero consciente de que son seres de luz capacitados para ser sus propios guías, para ser seres que pueden inducir, ayudar, aportar a otros seres de humanidad.

Así sea.

04 octubre 2008

La esperanza en un nuevo amanecer


Respiren tranquilamente, profundamente. Sintonícense con los latidos del corazón.

En el encuentro anterior les pedíamos que fueran al reencuentro de otras oraciones y comenzaran a recoger cada enseñanza que en su momento les llegó, y recordaran todo cuanto se les ha ido comunicando para que no descarten absolutamente nada, para que no vayan haciendo parcelas de lo escuchado, para que unifiquen todo lo que llevan en su interior. Recuerden que les decíamos que el hombre se ha habituado a usar lo último que escucha y desechar lo anterior, inconscientemente lo último que escucha es lo que incorpora puntualmente, también.

Y les decíamos que tienen el deber de recopilar hasta donde puedan llegar y reencontrar cada una de las enseñanzas que les hemos ido dando. No se queden con la ultima, es todo un proceso que llevan haciendo para llegar a ese punto de conocimiento de uno mismo que es lo que puede dar la posibilidad a esa esperanza de un nuevo amanecer.

Si escuchan aisladamente, ¿cómo van a poner en práctica sus conocimientos? Si se quedan con lo último que han escuchado, ¿cómo pueden llevar a cabo una idea si la idea se la van descubriendo paulatinamente, semana a semana.

Les decimos constantemente que se observen. Otras tantas veces se les habla de los cambios que el hombre debe hacer y no hace por el miedo. Y se les ha llevado más allá y se les ha descubierto que no existe la muerte, que el llamado miedo es infundado y, por tanto, el hombre no puede tener miedo.

Se les ha ido explicando y desarrollando todo lo necesario para que en este momento que está viviendo la humanidad no se les derrumben sus cimientos. Lógicamente se les está desestructurando, ¿cómo si no puede haber una nueva humanidad? Como les decíamos muchas veces, una nueva humanidad con los mismos seres humanos, ¿cómo puede ser eso si a esos seres que habitan el planeta no se les desestructura?: imposible.

Pero esa incertidumbre que les puede llegar y les llegará la tienen que vivir sencilla y naturalmente, con la esperanza de ser guiados por seres que saben aquello que ustedes han olvidado, aquello que ustedes en un momento eligieron y han olvidado.

Y se les va dirigiendo momento a momento, instante a instante, pero ustedes se aferran a lo ultimo escuchado sin abrir esas mentes y recordar que no cabe el miedo. Ya se les dijo que se les iban a derrumbar muchos conocimientos a los cuales el hombre se aferró, que nada iba a ser parecido a lo que el hombre piensa, que deberían dejar esos referenciales que hasta ese momento les sirvieron pero que a partir de ya no les servirían, ¿recuerdan que todo eso se les dijo? ¿Por qué, pues, el hombre está generando ese miedo, ese pánico que los está paralizando, y están agrediendo a su propio cuerpo?

Recuerden que se les dijo que podrían ser viajeros de luz con el cuerpo que tienen, que no era necesario que sus cuerpos muriesen para poder hacer aquello que el espíritu necesite, y sus cuerpos se están adecuando, todo lo que están sintiendo es porque los cuerpos se están adecuando a la necesidad del espíritu. Tienen que sincronizar su respiración a los latidos del corazón, que les van a ir marcando la secuencia y la pauta de tranquilidad necesaria para cada cual ver y aceptar lo necesario para ese nuevo proceso, para ese nuevo amanecer.

Si el hombre no hace ese esfuerzo -que solo lo puede hacer él- de dejarse llevar, en estos tiempos en los cuales está el ser humano caerá, enfermará y se marchará. Pero si el hombre se deja, de dejarse, ustedes dicen en manos de Dios, y está bien, muy bien dicho, pero nosotros vamos mas allá, déjense llevar por su propio espíritu, porque si se dejan en manos de Dios tal y como ustedes tienen el concepto de Él, se dejan en manos del hombre, sí, porque a Dios lo tienen como el hombre, y a Dios lo tienen que tener como el Gran Espíritu. Por eso déjense llevar por esa parte de cada ser que sabe, por su espíritu, y no hagan más allá ni dejen de hacer aquello que Él les demanda.

Como no lo recuerdan de nuevo se les vuelve a recordar, pero hagan un esfuerzo por ir recordando. Si no pueden desde su comienzo, a partir de ya, y no vayan acotando semana a semana lo último que escuchen.

Recuerden que hemos hablado de que el hombre, el ser de humanidad necesita con urgencia tener un referencial para no sucumbir, pero ese referencial tiene que encontrarlo en su interior porque está en su interior. Hasta ahora el hombre lo ha buscado fuera. Ya no es momento de buscar fuera, por eso se les viene diciendo: conózcanse y reconózcanse, conózcanse en lo más profundo y reconozcan en aquellos que les rodean para el reencuentro. Tienen que llegar a ser su propio referencial, seguir esa intuición que se les está despertando, seguir esa necesidad que se les está despertando. Recuerden que estamos en un nuevo amanecer y todo va a ser novedoso para el hombre, de ahí que deben dejarse guiar por esa intuición, necesidad, sensación, llámenlo como ustedes quieran, pero hagan aquello que en un momento sientan, y no demoren, no den largas, no antepongan la vida que ahora llevan porque la vida que el hombre ha hecho no es la vida, no lo es, hasta ahora ustedes la han llamado vida pero no es la nueva vida. Este nuevo amanecer al cual se refieren los grandes espíritus es el nacimiento de un nuevo ser con nuevas necesidades y nuevos sentires, por tanto una nueva vida, quizás la autentica vida.

Pero para eso, el hombre tiene que soltar todas esas obligaciones, con mayúsculas, obligaciones que él mismo ha adquirido y hoy percibe, siente o intuye que no le sirven, pero como obligaciones tiene que hacerlas para subsistir. Suelten en la medida de lo posible el máximo de obligaciones. Todo aquello que al hombre le suponga una obligación suéltenla, porque en la medida en que ustedes no suelten esa obligación no van a ver con claridad qué es lo que a cada uno de los seres humanos, lo que a cada uno de ustedes, les depara esa nueva vida, ese nuevo amanecer.

En la medida que el hombre no suelta esas grandes responsabilidades sin sentido para lo que es la vida, en la medida que se aferra a eso estructurado, caduco, corrupto, no va a tener la posibilidad de ver cuál es su futuro aquí en la Tierra, y en la medida que no vea su futuro claro en la Tierra se marchara de ella porque todo lo que no sirve de desecha, recuérdenlo, todo lo que no sirve, de servicio a la humanidad y al planeta, se desecha, y las obligaciones no sirven, esa vibración es densa, ya no cabe en este nuevo amanecer. Caben todas las vibraciones sutiles que son creadas por una esperanza nueva, por una sensación de calidez, sin obligación ninguna, esa calidez que da el corazón enamorado, esa calidez que da esa intuición cuando es guiada de saberse satisfecho, o satisfecha, ese alimento sutil que va directo al espíritu sin ninguna obligación.

Y llévenlo a las últimas consecuencias, sean escrupulosos en detectar cómo viven, como son sus vidas, a que dedican sus pensamientos en cada instante, en cada minuto, qué preferencias tienen, cuántas obligaciones han adquirido y cuántas están dispuestos a soltar. En la medida que vayan soltando se les irá dando una nueva visión, un nuevo sentido, una nueva esperanza, la cual cada uno de ustedes la vivirá y verá de nuevo ese sentido a su propia vida que ya no estaba.

No lo escuchen como palabras, vívanlo, observen en sus vidas lo que ahora está ocurriendo, observen que está pasando por ustedes. Vayan más allá de lo mero escuchado, implántenselo, pregúntense qué de cierto hay en lo que están escuchando, qué sensaciones –vívanlo como sensaciones, quizás así lo que escuchen se implante mas en ustedes, arraigue- qué sensaciones les produce lo que escuchan.

Véanse identificados o miren dónde no se identifican, pero cuando identifiquen algo comiencen a soltar lastre, lastre de pensamientos que ya no corresponden, lastre de una vida que ya no les sirve, lastre en cuanto a responsabilidades adquiridas que tampoco corresponden. Todo depende de ustedes, de cómo quieran que sea su vida a partir de ahora mismo.

Y para aquellos que están en su propia mismidad sin ver más allá, se les dice que se preparen para recoger aquello que sus pensamientos están generando, porque si hasta ahora –escuchen bien- si hasta ahora cada pensamiento que ustedes tienen ha generado una causa y un efecto, a partir de ya va a ser inmediato, inmediato. O sea, que profundicen en sus pensamientos, airéenlos, no se obsesionen, airéenlos, apártenlos, motívense con otros pensamientos, estos no sirven, y ya no van a darles más plazos.

Si el pensamiento está caduco retírenlo de su mente, desplieguen nuevos pensamientos, ¡para qué me voy a obsesionar con un pensamiento si no voy a ver más claro!, ya no me va a dar más claridad porque el pensamiento que ahora tengo ya no me sirve para hoy, ni para mañana, por tanto voy a dejar una mente tranquila, voy a hacer caso de esa sensación, de esa intuición o de esa necesidad del instante y la voy a llevar a cabo, y un nuevo pensamiento nacerá de esa conducta y me llevará a vivir quizás la vida que necesito, que deseo, porque la que hoy vivo me está sumiendo en una enfermedad.

No se den plazos, no los hay. Vivan el instante y tengan la esperanza de que ese nuevo amanecer está ocurriendo ya, ya. Ustedes lo miden por minutos, horas, días…, es ya. Pónganle los días que quieran, los meses que quieran, el tiempo que quieran, pero es ya, y si no ocurre ya, si no lo viven ya es porque aun no se han soltado. En la medida que ustedes se suelten es ya, ¿comprenden?, sin minutos, el instante. Un instante de regeneración, un instante de sanación, un instante de un nuevo amanecer de seres.

Y recuerden que en toda esta confusión, apacigüen su mente y sintonicen con los latidos de su corazón, porque éste les irá dando las pautas relajadamente.

Quizás necesiten más tiempo de tranquilidad, de interiorización, de silencio… tómense lo que ustedes necesiten, todo lo demás se les dará, todo.

Así sea.

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