29 junio 2008

ORACION: LA MAGIA


Recordamos brevemente la oración anterior para facilitar a los seres a que vivan la magia.

Anteriormente les decíamos que el hombre tenía dos opciones: una era estar consciente del cambio vibracional de su cuerpo, y la otra hacer ese cambio a un nivel inconsciente, a través del sueño.

Y les decíamos que optaran por la que optasen iban a llegar al mismo lugar, ese lugar de cambio necesario de vibración para el ser humano, para la tierra, para el planeta.

Conscientemente les decíamos que sería cada cual quien llevase las riendas de su destino para poder girar en cualquier instante, mover, ser voluntariamente y no perderse la magia del cambio.

Y el otro era a través del sueño y les decíamos que ahí, optando por la inconsciencia, deberían estar alertas porque serian sus propios jueces, por llamarlo de alguna forma. Ustedes mismos evaluarían si realmente está ocurriendo ese proceso de cambio y lo sentirían a través del comportamiento diario, del día a día, del momento, de sus reacciones. Si era igual que en tiempos pasados, días pasados o momentos pasados seria como decir que la persona no está abriendo su puerta para que entrase esa nueva vibración. Si las respuestas con la vida y con la convivencia del entorno más inmediato no cambian en algo, son muestras de que el ser humano está cerrado, no está abriendo esa puerta para entrar la vibración.

En caso de que el hombre no abriese sus puertas y ocurriese ese cambio internamente, les recordamos que el hombre enfermaría, enfermaría para llegar del mismo modo al mismo lugar donde todo, todos los seres humanos, tienen su reencuentro. Así quedamos, a rasgos generales, el día anterior.

Para poder vivir y ser dueños del propio destino de cada cual y saberse él mismo el que escribió su destino y conscientemente llevarlo a cabo, ahí es donde entra la palabra mayúscula MAGIA. Es el gran mago de la vida, el creador de ella creando su propio momento y sus propias circunstancias en cada instante.

Cuando el hombre conscientemente apuesta por vivir esa experiencia sin perderse nada, automáticamente se le apoya para que lo viva pero creando y sintiéndose creador de su destino.

En el momento en que ustedes escuchen las palabras, las incorporen y las lleven a cabo, comprobaran que están siendo dueños de su propio destino, por difícil que les parezca. Inténtenlo, inténtenlo al principio en lo más sencillo, pero inténtenlo, y así sucesivamente una vez tras otra irán comprobando que lo sencillo lo cambian y lo que veían como difícil o imposible también pueden cambiarlo. Pero en la medida que escuchen y no comiencen a procesar ese cambio visible y a darle forma, eso no pasará por ustedes, recuerden que no es tiempo de escuchar, es tiempo de abrir las puertas para que entre esa nueva vibración que les pueda hacer rozar ese estado de consciencia o esa octava superior que hablábamos.

En lo más sencillo, cotidiano, cercano, hagan la prueba ya, continuamente, pónganse retos mayores constantemente y no olviden de elevar hasta sus máximas consecuencias las palabras escuchadas. Si comienzan en lo pequeño, en lo cotidiano y cercano, llévenlo al máximo del hecho, el que sea, cambiar una actitud por ejemplo, esa actitud llevará o estará tildada de muchas consecuencias, llévenlo al máximo, traten de ver que esa actitud que van a cambiar ha provocado ciertas cosas, y otras, y otras, y otras, hasta donde su conciencia pueda llegar.

Recuerden lo que decíamos el día anterior, elevar o sublimar quiere decir no quedarse con la palabra ajustada que han escuchado, esa palabra tendrá muchas connotaciones y muchas consecuencias, y el deber de cada cual es llegar a descubrir todas las consecuencias o entonaciones que tiene cualquier hecho o palabra. Eso es elevarlo al máximo, no dejarlo únicamente con lo que han escuchado.

Ponemos un ejemplo muy sencillo que ocurre con los niños, aunque en la mayoría de casos los adultos, porque conviene, nos comportamos como tales. A un niño se le dice: “no comas o no piques después de las comidas”, y a eso que entras y lo ves picar y le dices: “¿no te he dicho que no piques…”, y dice: “no me has dicho de cual”, por ejemplo. Se le tiene que decir: “no después del desayuno, no después de la comida principal, no comas después de la merienda, no piques…” eso es al niño. Al hombre, cuando se le dice “no piques” es no piques con todas sus consecuencias. Es un ejemplo, eso llévenlo a todo lo que conlleva la vida.

Cuando escuches una palabra o veas una reacción, llévala al máximo, al por qué, pregunta, no te quedes con la apariencia, llévalo a su máximo para que queden las cosas tan transparentes y claras que no se pierda esa energía elucubrando, que quede todo directo. Recuerden que en la octava superior o nueva energía de la tierra no puede haber verdades a medias, no puede existir envidia, odio, todo eso, se hace transparente a través del medio que tiene el ser humano, que es la palabra, dar a la palabra el fundamento que tiene, y es no quedarse a medias o no presuponer o no quedarse con lo que observa, sino que al observarlo, si hay dudas se expresan y no importa cuántas veces se pregunta hasta quedar claro, pero las dudas, por ejemplo –son ejemplos pero que ustedes los tiene que llevar a sus máximas consecuencias-, merma la energía del hombre hasta tal punto que cierra las puertas para esa nueva energía directa, transparente, que es la que puede generar magia, magia en la vida de uno y magia en este planeta.

Es la que puede darnos la opción de que aquello que no nos gusta, que ya no nos sirve, que ya bajo nuestros conceptos creemos que no nos va a llevar a aprender nada, quede resuelto. Y en la medida que el hombre crea que ese hecho o causa está resulto, automáticamente la energía va a otro lugar, genera otras circunstancias, y es cuando la energía entra totalmente directa y transparente a los órganos internos de cada ser, a esos centros energéticos que hoy ya comienzan a vibrar de forma distinta.

Recuerden también que les hablábamos de la respiración. Cuando el hombre está sumergido en un problema, en unas medias verdades o mentiras a medias, esa energía esta condensada en puntos del cuerpo que están cerrando los centros de energía, con lo cual la energía es densa, la respiración se acelera y la energía merma. Cuando el corazón esta sosegado, tranquilo y en paz, aunque el cuerpo este haciendo, esté dinámico, esa energía es totalmente vibracional a un punto en que ni se lo imaginan, rayando esa octava superior, deja los centros libres para poder sentir esa sutil vibración, por tanto los centros empiezan a girar al unísono que la energía requiere.

Cuando el hombre, por problemas, obcecación, enfado o miles de cosas va acelerado, su corazón se agita, cuando el corazón se agita se ralentiza la energía y se densifica, con lo cual pasa de largo esa energía vibracional y no penetra, está totalmente cerrado el hombre a esa nueva energía. Y ocurre que si no penetra en su cuerpo, el hombre enfermara porque es la única forma que tiene de dar el paso, enfermar y marcharse o abrirse para que esa energía le haga tener el cambio.

Y esa opción es nuestra, puede ser consciente y generar esa magia en la vida del hombre, o inconsciente a través del sueño.

Recordamos también, porque es muy importante recordar y llevar a cabo aquello que el hombre asimiló. Cuando el hombre conscientemente da un paso hacia lo que él cree que necesita, sea lo que sea, cuando se atreve a dar un paso hacia aquello que necesita, el destino va hacia él el doble. Si yo he dado un paso, el destino viene dos pasos hacia mí para que yo lo cumpla, si yo doy dos pasos el destino viene hacia mí y se me acerca el doble de lo que yo he hecho. Si no mueves y esperas a que te lo traigan, el destino espera a que tú vayas.

Y así ha pasado constantemente el hombre y ahí está, a la espera de que le den, pero no le pueden dar si él no pide. Y la petición es ese paso adelante.

Y cuando el hombre atisba una necesidad, bien sea porque su cuerpo ha enfermado, porque la vida que lleva no le satisface o porque atisba que las cosas puedan ser de otra forma, automáticamente tiene que hacer cambios en su vida para adecuarse a lo que pueda venir, si es a través de la enfermedad adecuarse a una sanación, si es a través de dar un giro a su vida porque no le satisface, dar ese giro con el primer pensamiento que tenga aunque le parezca imposible, y así sucesivamente.

Cuando el hombre se queda a la espera, automáticamente se genera un estancamiento, y ese estancamiento le hace sentirse cada vez mas sumido en ese pozo oscuro en que no ve satisfacción ni salida en su vida. Y en la medida que el hombre solamente atisbe con la mente a través del pensamiento y no mueva su cuerpo para crear una nueva situación o forma de pensar, pero que lo active a un plano concreto, se quedará en la mente, y en la medida que se quede en la mente en estos momentos actuales, de nuevo volverá a enfermar.

Aquí estamos, entre –como decíamos la semana anterior- dos opciones, y se mueven siempre similar y paralelamente, enfermedad-muerte, salud-vida, y hagamos lo que hagamos en este momento de la historia el hombre se mueve entre estas dos grandes necesidades, porque en la necesidad de cambio vibracional , volvemos a insistir, solo hay dos, la salud o la enfermedad, ¿para qué?, para de nuevo volver a la vida, por supuesto, pero automáticamente, en este cuerpo físico hay dos opciones, continuar con él o dejarlo, así de claro, y acostumbremos a nuestra mente y cuerpo a escuchar las palabras claras para que no hayan malos entendidos.

Volvemos a repetir. El hombre tiene siempre dos opciones, no más. Que luego las puede ampliar hasta donde quiera, pero en su base son dos, continuar con este cuerpo o dejarlo y volver a nacer, a través de lo que él quiera porque se lo genera uno, a través de la enfermedad, del accidente, de la muerte natural, pero siempre voluntariamente es el hombre quien consciente o inconscientemente dice hasta aquí, eso tienen que asimilarlo, siempre es él aunque no sea consciente de que él lo hizo, lo vivió o produjo ese efecto o causa, siempre es el hombre con su conducta y sus formas de pensar y hacer quien opta por un cuerpo sano o la enfermedad, quien opta por hacer o quedarse parado, cambiar o quedarse como está. Nunca es la Divinidad la que se lo pone, nunca es el destino el que le hace mover ficha, nunca.

Pueden pensar que eso no es así porque ustedes tengan referencias en su propia vida de otras circunstancias, pueden pensarlo, pero a poco que sean sinceros consigo mismos observaran que en cualquier circunstancia que la vida les haya puesto, han sido ustedes mismos los que se han acercado a esa circunstancia y, claro, la vida se lo ha dado, pero porque ustedes se han acercado con actitud, pensamiento u obra para que eso ocurra.

E igual que el hombre llega a esa decrepitud por sus propios medios, llega también a la magia por sus propios medios.

Cuando el hombre cambia, automáticamente dice: “yo me he generado esta vida y, hasta donde el ser humano está hoy, he producido este estado. Esté como esté la humanidad, yo he formado parte de lo que hoy es la humanidad, pero hoy soy consciente y quiero cambiarla, hoy creo que soy un ser humano que puede cambiar su historia y voy a cambiar mi historia. Igual que cambie la historia principal con mi actitud, hoy la voy a cambiar conscientemente”.

Y esto no se produce a largo plazo como el hombre puede pensar, “claro, si yo me voy portando bien, no miento, no envidio…”, no, no, no, es de la noche a la mañana. Cuando el hombre ve su vida y es consciente de donde la puede mejorar o cambiarla radicalmente y se pone manos a la obra, no que lo deje en la mente pensando lo que va a hacer y pasando mientras tanto el tiempo, no, sino que se pone manos a la obra, son instantes, lo que le cueste ponerse, si quiere ir a un ritmo más acelerado solo tiene que acelerar su ritmo, o si quiere ir a un ritmo más pausado hacer lo propio. Es que lo tiene el hombre ahí, a eso nos referimos cuando decimos que el hombre crea magia o que la magia existe y puede tener acceso a ella. Es que el hombre es la magia, es mágico.

Y ahora, a estas alturas, ya no se trata de creerlo o no creerlo, es que ha hecho crearla, no creerla, crearla, crear vida, quiero crear vida, moldeo la vida y la creo, hasta ese punto puede llegar el hombre a trabajar con la MAGIA, hasta ese punto. Que esto no lo veo correcto bajo mi punto de vista…, lo cambio y comienzo a generar para cambiar eso que no veo en mi vida. En la medida que el hombre cambia su propia vida da opción a que los seres que le rodean cambien la suya, en la medida que un hombre sana, y recuerden lo de sanación, ¿eh?, SANA, da opción a que el resto de seres humanos que conviven con él, en principio los que conviven más inmediatos con él, tengan la opción de cambiar automáticamente y después ya las cosas es como que se dan por si solas, ese cambio de conciencia lleva a otro y a otro y a otro.

Y en este tiempo de la no espera, que es a lo que queremos hacerles llegar, que ya no es tiempo de esperar, estamos dentro de la no espera, en el tiempo de hacer, toda la energía se nos deposita si nosotros, el hombre, abre las puertas de su cuerpo para que entre y regenere cada centro energético del cuerpo. Es lo único que el hombre debe hacer, abrir sus puertas para que esa energía entre y se deposite adecuadamente en su interior, y en la medida que va reubicando esa energía en su interior, automáticamente cambia las formas de pensar y de hacer.

Por eso les decíamos: “obsérvense, si no quieren vivir la magia y ser ustedes los que vayan hacia ella, obsérvense si en algo cambia su forma de pensar y por tanto su forma de hacer, pero inmediato, no esperen una semana, no esperen dos, no estamos en el tiempo de espera, es ya, observen las respuestas que dieron desde el momento en que escucharon lo que hoy están escuchando, cómo actuaron desde el instante que escucharon lo que están escuchando”.

¿Han tenido algún cambio? Obsérvense, y obsérvense de nuevo a partir de hoy, ¿tienen algún cambio? Porque si no lo tienen, insistimos, están cerrando las puertas, no está entrando esa energía que les va a hacer vibrar en ese nuevo sentido de vibración. Si están replicando como antes es que están cerrados, y si están cerrados enfermarán.

Dense la opción de quedarse, dénsela, porque lo venidero es lo que cada cual ha estado esperando tanto y tanto tiempo. No generen enfermedad en sus cuerpos, porque el instante de dar a luz en el que está el ser humano es tan mágico, tan hermoso, que en otras dimensiones no lo van a experimentar, lo experimentarán en esta.

Dense la opción de tener un cuerpo saludable, una mente en armonía, un cuerpo receptivo para entrar en ese nacimiento que tantísimo tiempo ha estado esperando la raza humana.

Amén.

3 comentarios:

M@R dijo...

HOLA,,,
A VECES ME CUESTA LEER ESTA LETRA PERO TRATO,,,

ABRAZOS,,,

N-A-S-A dijo...

querido amigo que mueves siempre la energía que necesito oir... alma gemela del sentir, mi hermano y quizá mi amigo en otra vida,
vivir la MAGIA (a nivel inconsciente).

hoy pensaba que yo en parte ocasioné todo lo que ocurre en mi vida, que permiti que los acontecimientos externos me condicionaran a determinados caminos... pero no es suficiente, hay que crear vida y mover vida, buscar el cambio en la inconsciencia enfrentandose a uno mismo siendo nuestro propio juez.

Le pido al universo ayuda para ser el creador de mi destino y dueña del mismo... necesito algo sencillo para caminar y confiarme.

Querido amigo, creo que tu apareciste por eso mismo.

te aprecio.

Silvia.

ALMA dijo...

Hola....
y en este momento en el que todo es mágico en la Tierra, todo es AMOR, solo hay que dejarse llevar como el barquito que cruzo el mar, la brisa lo llevó a buen puerto.
Él es, la plenitud de la Luz, y es, AHORA, YA!!!!!!
Seamos conscientes de este precioso cambio.
Que la luz inunde la Tierra.
Quel amor rebose en nosotros.
Que la humanidad ascienda.
Y todo sea Él.

Amen.

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