05 febrero 2009

El Ser Cristalino


Respiren tranquilamente, pausadamente.

Tomen conciencia a partir de este instante de sus respiraciones en la vida. Háganlo conscientemente, que sus respiraciones sean lo más profundas, lentas y con las pausas necesarias sin forzar.

Implántenlo de forma natural. Al principio costará porque el hombre no está habituado a respirar tranquilamente, pausadamente y profundamente.

Traten de hacerlo con conciencia, es decir, como un requerimiento necesario para que sus cuerpos físicos se vayan transformando en cuerpos cristalinos. Eso se consigue a través de la respiración.

Cuando el hombre respira agitadamente, su cuerpo, sus órganos internos, todo, pensamientos, emociones, todo se desequilibra, se desajusta, y no se da cuenta porque es casi lo habitual para él, siempre hay cosas externas que hacen que su respiración se acelere. Ya no se trata tanto de que respiren con el abdomen o con el pecho, no se trata tanto de eso, se trata de que profundicen conscientemente y que ralenticen sus respiraciones.

Poco a poco se les irá diciendo el por qué, aparte de que hoy se les dice que es necesario que sus cuerpos se sutilicen, se cristalicen para que así cada órgano físico pueda respirar por sí solo para que a la vez se vaya sintonizando con la energía que despide el planeta Tierra. ¿Recuerdan que hace un corto tiempo, unos encuentros atrás se les decía que era necesario que los órganos físicos de los seres hicieran un cambio físicamente? Y llegaba un poco más allá, incluso se les decía que algunos de los órganos físicos se desplazarían.

Poco a poco les vamos dirigiendo para que sus cuerpos y sus mentes vayan asimilando sin que se dañe nada de su estructura. En ciertos momentos se les deja entrever, en otros se les hace más hincapié, en otros sencillamente se nombra sin profundizar en el hecho, pero todo es necesario para que lo vivan tan natural que todo lo novedoso, todo ese cambio vibracional, no dañe ninguno de sus órganos internos, o sea, que entre todo el conocimiento dentro de la armonía más profunda que pueda respirar el hombre.

A eso le llamamos cuerpo cristalino. El cuerpo denso del hombre tiene que ir paulatinamente sutilizándose, perdiendo densidad hasta que en ciertos momentos se haga tan transparente que de hombre a hombre, de ser a ser se pueda detectar la necesidad al instante sin mediar palabra.

Todo lo que están escuchando de un tiempo a esta parte es nuevo para todos ustedes, pero no se trata de que recojan el conocimiento como algo novedoso sino de que asimilen, aun siendo nuevo, aquello que cada uno de ustedes esté más preparado para comprender o asimilar y, poco a poco, a través de la compresión que a cada cual le llegue lo vivan, no que lo escuchen y lo crean, que lo vivan, que tengan experiencias al respecto de todo lo que están escuchando.

En el primer momento traten de que se impregne algo de lo que escuchen, en el primer momento, pero no traten de creerlo o rechazarlo, sencillamente dejen que entre y poco a poco esa vibración irá ajustándose o reajustándose en su interior, y en la medida en que eso ocurra comenzarán a tener experiencias al respecto y ahí ya nadie les tiene que decir nada, ya no tienen que creer, ven, sienten, perciben, les está ocurriendo a ustedes mismos, por tanto ya no tienen que creer en las palabras de los demás.

Hace ya un tiempo se les dijo a cada uno de los grupos que el hombre estaba ya preparado para ser su propio canal o hilo conductor con los seres que les hablan, que dependía de cada uno de ustedes el que afinase o canalizara a esos seres a su voluntad, que dependía de cada cual, de cada uno.

Hoy se les está diciendo lo mismo con otras palabras: el hombre está preparado para ser su propio maestro, su propio alumno, su propio todo. Hoy ya no es necesario depender de nada externo, todo se está configurando en el interior del ser humano, todo, pero para ello éste tiene que conocer y después del conocimiento tiene que pasar por la propia experiencia, y en base a ella el hombre actúa y lo hace dentro de esa nueva forma de vida, de esos nuevos requerimientos para los seres humanos que habitan el planeta, porque recuerden que en todos los tiempos y momentos, en todas las humanidades que han existido, el hombre, el ser humano siempre ha cumplido una función en el planeta en el que ha encarnado, siempre, siempre tiene una función, y normalmente la vida le pone para que cumpla esa función.

Anteriormente el hombre la cumplía a través de sus encarnaciones, reencarnaba una y otra y otra hasta vivir e impregnarse de todas las experiencias que hacían que el alma llegara a esa culminación, a esa nueva vibración. Hoy ya no es así. Hoy ya no le es necesario al hombre reencarnarse, ya no es necesario, de ahí que los órganos internos están retomando otras funciones a través de la respiración, por eso les hacemos hincapié en la forma de respirar.

Ustedes dirán que respiran bien, o reconocerán que no respiran bien por los hábitos adquiridos. Cada cual debe ver cómo es su respiración, no ya tanto se repite de dónde, no estamos diciendo de dónde, sencillamente olvídense de todo lo aprendido, hoy se les dice: todo lo que aprendieron en todas las cuestiones, no solo en las respiraciones que ahora hacemos hincapié, olvídense de todo lo aprendido, atrévanse a vivir lo que se les explica para así experimentarlo en sus propios cuerpos.

Hoy la importancia es que ralenticen al máximo sus respiraciones. Lógicamente, a poco que el hombre intuya, sabe que para ralentizar sus respiraciones tienen que controlar sus emociones, sus sentimientos y su mente, porque cuando el hombre, cuando el cuerpo humano recibe un impacto emocional lo primero que se desajusta es la respiración, que se acelera hasta el punto que en algunos cuerpos se colapsa.

O sea, que el hombre ya debe intuir a estas alturas que debe seleccionar los espacios en los que se mueve y las situaciones que vive, porque estas ya las conoce y sabe que si determina ir o hacer determinadas cosas su respiración la va a poder controlar más o menos.

Si yo sé que hay circunstancias en la vida que me emocionan hasta el punto de no controlarme, evitaré –cójanlo literalmente- tener una experiencia en base a lo que hoy estoy escuchando. Es decir, primero cojan al pie de la letra el ralentizar la respiración y llévenlo cada cual el tiempo necesario hasta llegar a tener una experiencia con esta nueva forma de respirar, porque en cuanto lleguen a tener su propia vivencia de ese hecho novedoso para ustedes, nos va a ser muchísimo más fácil que entiendan todo lo que viene después porque ya no solamente creerán en las palabras, habrán evidenciado eso que se les ha dicho. El ser humano necesita de ello y como lo necesita deben de dárselo.

Podríamos explayarnos y explicarles el por qué de estas situaciones y ustedes, en base a la credibilidad que den a esta persona que les habla y a estos instructores que les dirigen, pueden creer en mayor o menor medida. Pero será una creencia, no una vivencia, y de lo que se trata es que vivan todo lo que se les está explicando, porque es necesario que ustedes lo vivan para que el salto a nivel personal de todo el planeta Tierra se pueda dar. Primero es como les explicábamos el día anterior, a un nivel personal, y después ya repercute en un grupo o nivel global.

Pero el hombre no puede, no puede no, es que no se mueve, que es lo que está ocurriendo con la raza humana, que se ha ido diseccionando poco a poco con religiones y filosofías y de nada ha valido porque hay sectores, no se ha unificado porque no han vivido, lo han creído, han creído una palabra, una idea, un grupo, un ser, han creído a ese ser, a esa religión, esa filosofía, esa forma, pero no lo han vivenciado.

Y hoy ya no se trata de seguir a ningún grupo, filosofía o religión. Se trata de agrupar todas las almas en una con la plena consciencia de esa individualidad regalada a la globalidad. Yo regalo mi saber, regalo todo mi ser, todo mi cuerpo para que se cumpla el plan de la humanidad. Así uno, otro, esa es la función de servicio del hombre en este planeta, pero con consciencia, no con creencia. Yo no creo que sea así, voy a experimentar que es así. Y para eso poco a poco se nos irán dando pautas, pero claro está las tienen que llevar a cabo porque si no no van a vivir la experiencia y durante un tiempo estarán creyendo y les servirá, sólo durante un tiempo más largo o menos, dependiendo del punto en que esté cada persona, pero esa creencia tendrá un final. En cambio, si hay una vivencia ya no habrá principio ni final, será una consecuencia de haber y de sentir lo que cada cual debe de hacer en este momento actual en el planeta, en este momento, no al año que viene, no dentro de unos años, ¡no, estamos involucrados ya en el gran cambio de humanidad!.

Ralenticen la respiración, den las pausas de inhalación y exhalación necesarias para que esa vibración llegue a cada uno de los órganos, a cada uno, pero no los enumeren, no tengan presente si va al corazón, al hígado, a los riñones…, no, no, no, den por hecho que ya saben en cada inhalación profunda, relajada, pausada, cada vez más pausada, y no más.

Tengan presente que el hombre siempre, siempre, siempre, desde que es un ser consciente e individual, ha estado, está y estará dirigido, protegido, amparado. Nunca ha estado solo, pero él no lo ha percibido. Y dentro de todos esos cambios que la Tierra ha ido haciendo, y por tanto los seres que han habitado en ella, en el tiempo en que hoy le toca vivir a la humanidad, hoy ya debe de ser consciente de todo, de ahí que se le llama el ser de luz, el ser que resplandece, por tanto ya no hay nada que no sepa, nada que no pueda hacer.

Es y debe ser consciente de todo lo que le rodea física y energéticamente. De nada le vale ya que le digan que siempre ha estado protegido, tiene que ver por sí mismo los distintos planos que hay a los cuales él tiene alcance, porque está dotado cada uno de los órganos físicos, y lo repetimos, no crean que estamos hablando de algo esotérico ni privilegiado para unos pocos, todos los órganos físicos densos y concretos que existen en el interior y fuera del interior del cuerpo tienen que percibir y cumplir su función, la función de cada uno de ellos es ser consciente de todo lo que existe.

Es posible que él pueda habitar en la Tierra y fuera de ella, es posible que con su cuerpo pueda y deba estar en el instante y momento requerido, sea dentro o fuera del planeta. Lo crean o no, es; pero para ello se les dice cómo el hombre tiene que conocer, adentrarse en ese conocimiento, y el conocimiento no se amplía si no tiene la experiencia, si no lo vive, con la creencia no le vale porque no vive la experiencia. Y se les invita que a través de su respiración puedan tener esa experiencia.

Al principio, lógicamente, van a ser experiencias que ustedes puedan realmente, concretamente, percibir que son dadas desde el mismo momento en que comenzaron a respirar; quizás no lo puedan explicar, pero sí reconocerán que es a partir de ese instante, y lógicamente esas experiencias serán de igual medida a su profundidad, es decir, en principio serán suaves pero bien definidas, bien reconocidas. Es raro que en un comienzo puedan tener sensaciones –vamos a explicárselas para que entiendan- grandiosas, porque el hombre no está viviendo en esa grandiosidad; serán experiencias cotidianas, pero dentro de ser cotidianas sí serán reconocidas por cada cual.

Y eso alentará, alentará a profundizar más en esa respiración. Y en la medida en que lleven un cierto tiempo, corto, corto en la medida en que ustedes emplean el tiempo, con esa respiración, irán –como se les ha dicho- sutilizando su cuerpo, perdiendo densidad ese cuerpo, cristalizando ese cuerpo para que, en un momento necesario -porque ocurre y ocurrirá- no necesiten palabras para entenderse. Las palabras cuestan porque no existen para todo lo que se necesita expresar, no se encuentran las palabras, de ahí que llegará un momento en que el hombre tenga que dejarse llevar por el sentir que le ofrece otro ser humano, y ese sentir cada vez más sutil y transparente será dado porque su cuerpo pierde densidad y el otro percibe, percibe, y no necesita palabras. De ahí…, lo dejamos ahí.

Hacemos hincapié solamente para que cada cual, de nuevo y una vez más, sea quien decida hacer o no hacer lo que en este instante el hombre debe de hacer.

Ya no les explicamos ni les decimos qué es lo que estos servidores recomiendan, no. Deben ser ya adultos o entrar dentro de esa adultez para que no se les tenga que estar recordando constantemente. Sean ustedes mismos quienes valoren, quienes sientan, quienes perciban si adentrarse dentro de este nuevo –podríamos decir- programa o no. Y en base a sus experiencias podremos trabajar dentro de otros parámetros, de otras energías, de otras profundidades, o continuar dentro de la densidad de cada grupo.

Pero eso está en ustedes, en cada uno de ustedes individualmente. Nosotros, los seres que apoyamos este plan de la Tierra, del planeta, trabajamos a nivel grupal sea el hombre consciente o no, por tanto no nos es necesario que ustedes individualmente estén o no estén, eso depende de cada cual, pero no es necesario para el planeta.

Recuérdenlo, no tienen la obligación, no se sientan obligados, ni mal ni bien, de hacer aquello que se les dice estén o no perteneciendo a un grupo. Deben de sentir si eso que han escuchado lo van a implantar porque quieren vivir esa experiencia, porque necesitan vivir esas nuevas formas de vida.

Tienen que ser ustedes, pero como ya se les dijo nadie les va a juzgar, nadie, porque el hombre no es imprescindible para la evolución del planeta, no lo es. El hombre es imprescindible cuando él así lo quiere ser. Cuando el hombre ve, siente, necesita, decide realmente involucrarse hasta ese punto, ahí sí comienza a ser necesario. Pero mientras está aprendiendo no se les exige, no se les pide, se les aconseja y se les induce a que adquieran un conocimiento y en base a ese conocimiento cada cual, cada uno que lo aplique así en su interior y decida qué hacer con lo aprendido.

Pero hagan lo que hagan siéntanse tranquilos y bien, que nadie, nadie les juzga. Y no dejen que el propio hombre les enjuicie, no admitan que el propio hombre les enjuicie, sean ustedes mismos quienes valoren su propia vida y decidan qué hacer y cuándo hacerlo, porque si el Altísimo les deja para que ustedes mismos decidan, ¿cómo el hombre puede decidir por uno?

Ese es el juego en el cual se está y se ha desenvuelto esta humanidad, pero aquel que sienta que debe de ir de otra forma no debe dejar que los demás enjuicien sus actos, su vida, sus decisiones. Nadie les puede enjuiciar, son libres hasta el punto de decidir qué hacer o no hacer y de sentirse bien, de sentirse bien.

Como ya les hemos dicho, poco a poco, en la medida en que vayan ralentizando la respiración iremos explicándoles para que tengan conocimiento, únicamente para que conozcan qué y cómo hacer para que sus cuerpos mantengan la vibración alta que está recogiendo la Tierra y, por tanto, respirándola cada uno de los seres humanos, qué hacer para que sus órganos no se dañen.

Amen.

5 comentarios:

Cris dijo...

cuanta verdad hay en esas palabras, libertad hasta para respirar y tomar conciencia de lo que somos y no permitir que nadie enjuicie nuestra vida, libertad tan amplia que hasta se puede respirar, bonito texto para relajarse, muchas gracias por compartirlo Adonai! un abrazote

Siry dijo...

Sobre la respiración relajada, conciente, puedo decir que fue lo que me curó un problema nasal hace años. Yo no tenía sentido de olfato aunque parezca raro, lo fui perdiendo desde muy niña a causa de una obstrucción, luego de adolescente ameritaba operar, pero me daba miedo. Alguien me hablo que hiciera respiraciones integrales y que siempre inhalara y exhalara por la nariz. Lo hice durante meses en la noche cuando me iba a dormir, ya comodamente en mi cama. A los seis meses mas o menos, fue cuando me di cuenta que tenía olfato, que respiraba bien.
Hoy dia unos 20 años mas tarde mi nariz está perfecta, huelo hasta lo imperceptible por muchos y respiro perfectamente, por eso el hablar de respirar conciente me emociona y lo recomiendo.
Este post ayuda a alejar del quirófano a muchos con problemas respiratorios.

Un abrazo Adonai, hermano querido

Anónimo dijo...

que se cumpla

amén

Alma dijo...

Si hay algo que amo, es el momento en que entro dentro de mi en oración, paso a saludar, en este día tan bonito, 14 de febrero, donde San Valentin, amó con fervor y sin medida a Dios.

v. Estrella.

pato dijo...

En este tiempo se vive tan de prisa que no nos detenemos en respirar , tomamos bocanadas de aire solo para subsistir.
Me gustó !

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